El mito de una Rusia rica únicamente en hidrocarburos y armas nunca fue completamente correcto. Por supuesto que hay que dar crédito a estas ramas de la industria que, históricamente, se desarrollaron en el país y le proporcionan dividendos considerables. Pero son solo una parte de las capacidades industriales de la nación, que tiene muchas otras razones para sentirse orgullosa.
Larga historia de éxitos
Planeada en 1927 e inaugurada ya en 1929, la planta fue estratégicamente colocada para optimizar la logística entre las mayores regiones dedicadas al cultivo de trigo en la URSS. La meta inicial era bastante sencilla: producir equipos agrarios básicos para no depender de las importaciones.
No obstante, para 1930, el país soviético dejó de comprar máquinas agrarias en masa desde el extranjero, y en 1937, Rostselmash envió a la Exposición Universal de París su primera cosechadora accionada por un tractor, que recibió el más alto galardón, el Gran Premio (Grand Prix, en francés).
Tras el triunfo en la guerra, Rostselmash volvió a sus raíces y retomó su papel como compañía clave en el diseño y la construcción de maquinaria agropecuaria. Durante el período de la URSS, la planta produjo más de 2,7 millones de cosechadoras, entre ellas la emblemática Niva, la más popular y conocida entonces en el territorio.

La ilustre actualidad
La disolución de la Unión Soviética y los perturbadores años 90 abocaron a una crisis a la planta, al igual que a las demás industrias del país.
Rostselmash logró superar la turbulenta época y, en 2000, el nuevo inversor estratégico, el 'holding' agropecuario ruso Novoe Sodruzhestvo, revitalizó la planta, modernizando los equipos e introduciendo nuevas líneas de producción.
Ya en 2004, la fábrica recibió el certificado del sistema de gestión ISO:9001, diseñando nuevos modelos de cosechadoras regularmente. En 2011, la planta se convirtió en proveedora de maquinaria agrícola de ciclo completo, es decir, que suministra todas las máquinas necesarias para cualquier tipo de obra durante todo el año.

Los 'bestsellers' de hoy
La Rostselmash de hoy ofrece 24 tipos de máquina, que engloban 150 modelos y variantes que se exportan a 58 países del mundo. En Rusia, la planta ocupa un 65% del mercado de maquinaria agrícola y, a nivel mundial, se estima que Rostselmash abastece un 21% de las necesidades de los agricultores del planeta.
"Hoy en día, con la maquinaria de Rostselmash se puede realizar todo tipo de obras agrarias", asegura Prójor Darmov, director de márketing de la empresa, en su entrevista para Sputnik.

Cada uno de estos aparatos está en la cima de las tecnologías disponibles y tiene una relación coste-rendimiento muy atractiva para los agricultores, tanto si poseen latifundios como pequeñas tierras.
Además, la empresa concentra su producción en Rusia en el marco de la sustitución de importaciones. Así, los modernos tractores Versatile modelo 2375 ya se producen en Rostov del Don gracias a los componentes rusos, mientras que, anteriormente, la firma empleaba un enfoque distinto y producía sus máquinas en diferentes países donde tenía presencia.

Los planes para el futuro comprenden sistemas informáticos interconectados para optimizar el funcionamiento de la maquinaria agraria y el perfeccionamiento de los mecanismos de limpia de sus cosechadoras.
Además, Rostselmash investiga las aplicaciones de las tecnologías no tripuladas, aunque Darmov se negó a comentar públicamente estos proyectos porque están "todavía clasificados".
Rival digno y respetuoso
"Con nuestros colegas tenemos relaciones muy amistosas. De hecho, no somos muchos —existen unas 500 grandes empresas de maquinaria agrícola en total—, así que todos se conocen y se tratan con respeto", afirma el gerente.
"Todos hacemos una obra común, que es garantizar la seguridad alimentaria mundial", destaca Darmov.
En cuanto a las ventajas de sus aparatos, el representante reiteró que la 'especialidad' de la empresa es el equilibrio entre el coste y las capacidades, además de que sus aparatos son un producto de tecnología moderna.

Una importante peculiaridad es que "el rendimiento de las máquinas de Rostselmash siempre es mayor de lo que viene determinado por la categorización de sus clases respectivas", así que las máquinas de Rostov del Don superan las expectativas de sus compradores, asegura Darmov.
Presencia internacional
Actualmente, Rostselmash ocupa un 21% del mercado mundial de la maquinaria agraria, según el interlocutor de Sputnik.
"Nuestros estándares de negocio prevén la entrada en dos nuevos mercados cada año. Gracias a esto, nuestras exportaciones crecen una media del 21% por cuarto año consecutivo", revela Darmov.
"Nuestra postura, en principio, consiste en que nos interesan absolutamente todos los mercados" donde haya demanda de maquinaria agrícola, afirma el gerente. Los planes de Rostselmash prevén la expansión en Oriente Próximo y el Sudeste Asiático, así como en África y Europa.

En cuanto a América Latina, Rostselmash tiene una filial en la región —Buhler Versatile—, pero los aparatos de fabricación rusa se enfrentan con ciertas dificultades en el continente.
"Una de las razones son las altas barreras de entrada, que suelen tener carácter jurídico. Otra razón es la fuerte presencia histórica de nuestros competidores norteamericanos. No obstante, es una zona de gran interés para nosotros", destaca Darmov.
En particular, la empresa ya contempla proyectos en Argentina y Uruguay, según el gerente.
Futuro brillante
Además, el Gobierno introdujo varios programas de subvenciones para la maquinaria de fabricación nacional, que forman parte de las medidas de sustitución de las importaciones. Pero tampoco es un factor determinante.
"Lo más importante es la calidad de nuestras máquinas. Superan a sus análogos extranjeros en coste y rendimiento (…). Por eso los agricultores siguen comprándolas. Cualesquiera que sean los programas o las políticas regulatorias, el consumidor siempre comprará el aparato que satisfaga sus necesidades", afirma Darmov.
Por eso, el pronóstico de Rostselmash es optimista. "Si el ambiente económico y político permanece igual que hoy, el futuro del sector agroalimentario y de la industria de la maquinaria agraria será positivo", asegura el interlocutor de Sputnik.
