"Insistimos que los vuelos se realicen solo después de que se tomaran de forma exhaustiva todas las medidas de seguridad", cita sus palabras la agencia Kyodo.
La ministra declaró que Japón exige que el mando estadounidense aclare las causas de la catástrofe y garantice que no vuelva a ocurrir.
El miércoles, un caza FA-18, emplazado en la base Iwakuni en la prefectura de Yamaguchi, se estrelló en la región de Shikoku.
El comando americano comunicó la muerte del piloto aunque las primeras informaciones decían que se eyectó.
El 22 de septiembre pasado, un avión de la base militar estadounidense de Kadena cayó en el mar al este de Okinawa.