El incidente se produjo la víspera en el campamento de refugiados en Harmanli; los inmigrantes realizaron un motín por el cierre del campamento por cuarentena y la prohibición de abandonarlo.
El documento indica que "24 agentes de las fuerzas del orden sufrieron heridas".
De momento la situación en el campamento búlgaro se mantiene tranquila, agrega la declaración.
La cadena Nova TV señaló que cerca de 2.000 personas participaron en las protestas; los empleados del campo fueron evacuados.
Según los últimos datos, la policía detuvo a más de 300 inmigrantes, dos de los cuales sufrieron heridas.
El jueves el primer ministro de Bulgaria, Boiko Borisov, quien previamente dimitió pero ejercerá las funciones hasta la formación de un nuevo Gobierno, visitó el campamento y declaró que todos los implicados en los actos del vandalismo cargarán con la responsabilidad.
Al mismo tiempo, el campamento permanece cerrado por exigencias de los lugareños que protestan contra el hecho de que la ciudad acoge un centro tan grande para los refugiados.



