Según el Cade, Andrade Gutierrez y las constructoras Camargo Corrêa y Odebrecht se pusieron de acuerdo en aspectos como las premisas de construcción o la división de riesgos, para crear así "una paridad de condiciones y de precios entre las empresas, lo que no es esperado entre competidores".

La investigación deriva de la Operación Lava Jato sobre la trama corrupta de Petrobras y si las empresas sospechosas de participar en el fraude finalmente son condenadas podrían tener que pagar una multa de hasta el 20% de su facturación.
Las obras de Belo Monte empezaron en 2009 y la presa se inauguró parcialmente en abril de 2016, aunque la conclusión total está prevista para enero de 2019.
Su construcción fue muy criticada desde el principio por el fuerte impacto ambiental en la Amazonía y en las comunidades pesqueras y de indígenas que viven en los márgenes del río Xingú.
Cuando esté terminada, la presa, con su lago de más de 500 kilómetros cuadrados, será la tercera más grande del mundo, tan solo por detrás de las Tres Gargantas de China y la de Itaipú, que Brasil comparte con Paraguay en la frontera.