Algunos no terminaron la secundaria, otros tienen estudios de doctorado fuera de sus países. Una lista variopinta que lleva a preguntarse cómo influye la carrera académica o laboral de los mandatarios al momento de gobernar sus naciones.
El politólogo resaltó que el gobierno se compone sobre todo de "equipos encabezados por ministros o jerarcas de organismos a cargo de políticas públicas" donde hay "autoridades con formaciones técnicas" para ejecutarlas.
Aun así, una gran mayoría de mandatarios suramericanos tiene credenciales universitarias que incluso han desarrollado más allá del título de grado.
La mayoría de los líderes políticos de la región tiene título en Economía. El presidente de Ecuador, Rafael Correa, es graduado en esa disciplina por la Universidad Católica de Guayaquil. Posee dos másteres en economía: uno en la Universidad de Lovaina la Nueva (Bélgica) y otro en la Universidad de Illinois (Estados Unidos), institución donde defendió además una tesis doctoral.

El mandatario colombiano —y reciente premio Nobel de la Paz—, Juan Manuel Santos, tiene un recorrido similar. Obtuvo su grado en Economía y Administración de Empresas en la Universidad de Kansas (Estados Unidos). Luego siguió con posgrados en la Escuela de Economía de Londres, la Universidad de Harvard y la Escuela Fletcher de Leyes y Diplomacia en Boston.
Por su parte, el presidente de Perú, Pedro Pablo Kuczynski, obtuvo su licenciatura en Filosofía, Economía y Política en la Universidad de Oxford (Reino Unido). Profundizó sus estudios con un máster en Políticas Públicas en la Universidad de Princeton (Estados Unidos).
A pesar de ser originariamente ingeniero civil por la Universidad Católica de Argentina, el jefe del Gobierno de ese país, Mauricio Macri, también se formó en economía y finanzas en las universidades de Pensilvania y de Columbia.
Siguen en número los médicos, con Michelle Bachelet (Chile) y Tabaré Vázquez (Uruguay). La mandataria chilena inició sus estudios en Medicina y Cirugía en la Universidad de Chile, aunque debió interrumpirlos en 1975, año en el que fue detenida por la dictadura de Augusto Pinochet. Un año más tarde los retomó en la Universidad Humboldt de Berlín Oriental. Vázquez, en cambio, cursó en su país su carrera como médico oncólogo y radiólogo.



El presidente de Brasil, Michel Temer, es doctor en derecho por la Pontificia Universidad Católica de San Pablo.
Si el título universitario fuera un requisito para acceder a cargos electivos, "estaríamos pensando en un mundo gobernado por tecnócratas. Lo que requiere un presidente son conocimientos acerca de la realidad, sensibilidad política y sintonía con lo que se está pensando en el país", indicó el profesor uruguayo.
Algunos de los más destacados mandatarios de la región no tuvieron título universitario, como el expresidente y actual senador uruguayo José 'Pepe' Mujica.

Tampoco lo tiene Evo Morales, presidente de Bolivia, quien trabajó desde muy pequeño en tareas agrícolas y en otros oficios, como ladrillero, panadero y trompetero. Si bien cursó estudios medios, el resto de su formación la realizó en "la universidad de la vida", como dice el perfil oficial en el sitio web de la Presidencia boliviana. Eso no le impidió destacarse como líder sindical o llegar a ser el primer presidente indígena de Bolivia y América Latina.
El periplo de Nicolás Maduro (Venezuela) es similar. Tras realizar sus estudios secundarios, trabajó como conductor en el sistema de transporte público de Caracas, donde descolló como líder sindical y fue uno de los fundadores del gremio de trabajadores del rubro.
Sus historias desafían la creencia de la necesidad de poseer acreditaciones académicas para desarrollar con éxito la función presidencial.