"Fue un crédito político que nos vimos forzados a recibir. Nuestra posición consiste en que no debemos devolver el dinero", ha señalado Daniliuk.
Moscú no ha tardado en reaccionar. La negativa a saldar la deuda tendrá las correspondientes consecuencias para Ucrania, ha advertido este miércoles el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov.
1 de junio 2016, 18:59 GMT
"La calificamos de deuda soberana, pública, con las consecuencias correspondientes para las obligaciones financieras de Ucrania", ha comentado a los medios Peskov.
El crédito en cuestión, concedido a Ucrania en 2013, fue oficialmente reconocido por el Fondo Monetario Internacional. En diciembre de 2015, Ucrania impuso una moratoria al pago del último tramo, de 79 millones de dólares, y a la amortización del monto principal de la deuda. En respuesta, Rusia presentó una demanda al Alto Tribunal de Justicia de Londres.

