Los primeros de los casi 8.000 cubanos varados, como parte de un plan piloto multinacional, llegaron en autobuses por el Puente Internacional del Rio Suchiate, frontera natural de México y Guatemala, acompañados por delegados de organismos de Derechos Humanos, funcionarios consulares y de instituciones migratorias.
Los migrantes buscan ampararse a la ley estadounidense de Ajuste Cubano aprobada durante los primeros años del gobierno de Fidel Castro en el marco de la pasada Guerra Fría, en 1966, conocida como “Pies secos, pies mojados”.

La emigración cubana vía Ecuador, Colombia y Centroamérica se intensificó tras la reanudación de las relaciones entre Cuba y EEUU hace un año, por temores a que la ley sea derogada.
Pero el gobierno de Daniel Ortega en Nicaragua cerró el paso en su frontera con Costa Rica, y casi 8.000 migrantes cubanos quedaron varados allí en refugios temporales.
Otro grupo de unos 2.000 cubanos está frenado en Panamá, intentando entrar a Costa Rica.
La ruta del plan piloto
Los migrantes continuarán hacia Ciudad Hidalgo, en el sureño estado de Chiapas, gracias al documento emitido “de manera rápida, segura y ordenada”, acordado en el plan diseñado por Costa Rica, El Salvador, Guatemala y México, y luego proseguirán por sus propios medios.
Antes de la crisis que estalló por la negativa de Managua a permitir el paso con el despliegue de agentes policiales el 15 de noviembre, los cubanos cruzaban en balsas de neumáticos el Río Suchiate.
El gobierno de Costa Rica expresó su esperanza del éxito del plan piloto para que los miles de cubanos que se encuentran en territorio costarricense, desde hace dos meses, puedan continuar su camino.
“Es una situación humanitaria que requería ser abordada", dijo el canciller Manuel González.
Después de llegar a El Salvador, los migrantes prosiguieron su travesía en autobuses hasta la frontera sur con México.
Un total de 9.371 migrantes cubanos ingresaron a territorio norteamericano en los tres primeros meses de 2015, un aumento de 118% en relación al mismo periodo de 2014, de acuerdo con el servicio de fronteras y aduanas estadounidense.
La medida evita al Estado mexicano el procedimiento administrativo en estaciones migratorias, diseñado “al amparo del marco jurídico vigente”
El fenómeno migratorio es un tema cercano a la región latinoamericana y caribeña “que demanda una solución colectiva de los países de origen, tránsito y destino, que promueva el pleno respeto de los derechos humanos y reconozca su aportación al desarrollo en todos nuestros países”, dice la posición de México ante el caso de los cubanos.
México ha deportado unos 200.000 centroamericanos que en 2015 intentaban cruzar por su territorio hacia EEUU.
El ministro cubano de Exteriores, Bruno Rodríguez, dijo en La Habana que “la politización de la política migratoria de los EEUU hacia Cuba debe cambiar, debe cesar su aliento a una emigración ilegal, insegura y desordenada".