De los 38 miembros del Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos, cinco votaron en contra del cónclave, 11 se abstuvieron y hubo un ausente. Venezuela rechazó tajantemente cualquier intervención del organismo hemisférico en el contencioso.
Los embajadores escucharon el reclamo de Colombia contra la decisión de Venezuela de cerrar la frontera común el pasado 20 de agosto. El presidente Nicolás Maduro ordenó imponer el Estado de excepción en la zona y la deportación de más de mil colombianos acusados de tráfico de complicidad con supuestos paramilitares.
Gente humilde

El embajador de Colombia, Andrés González Díaz, aseguró que los colombianos expulsados son en realidad gente humilde.
"Esos obreros y campesinos no son paramilitares ni maleantes, son seres humanos respetables, por lo cual, dentro del derecho internacional, vamos a hacer lo que corresponde para garantizar que se les respeten sus derechos", dijo González en la sesión en curso.
El diplomático reconoció que "hay distintos problemas en las fronteras, como en todas las fronteras del mundo. Los vemos en todos los continentes".
Por su parte, el embajador de Venezuela ante la OEA, Roy Chaderton, aseguró que su Gobierno "no es partidario de discutir este tema en la OEA por su lamentable historial" debido a las divisiones existentes entre algunos de sus países miembros.
El problema de ser vecino de Colombia
Chaderton sostuvo que otros organismos, como la Unión Sudamericana de Naciones (Unasur), han sido más exitosos para resolver situaciones conflictivas en los últimos años en América Latina.
Chaderton hizo una extensa relación de hechos históricos en Colombia, país que vive una guerra interna desde 1964, para argumentar que las tensiones de la frontera común están básicamente originadas en problemáticas del país vecino.
"Colombia no ha dejado de sufrir el dolor de sus conflictos internos desde su nacimiento como nación soberana", aseveró el diplomático.
"Recientemente, en una reunión de presidentes latinoamericanos, Santos se aventuró a decir que los problemas de Venezuela eran originados en Venezuela", dijo Chaderton.
Pero basta nombrar los problemas fronterizos que históricamente los dos países han intentado resolver para notar que "la mayoría eran colombianos: narcotráfico, abigeato, sicariato, robo de aviones, barcos y otros vehículos, contaminación ambiental. Mala memoria" presidencial, dijo Chaderton.
El embajador alegó que el cierre de la frontera se debió a que "irregulares colombianos (estaban) dedicados a vaciar los anaqueles de almacenes fronterizos venezolanos para la reventa ilegal en territorio colombiano, ante la vista inmutable de sus autoridades locales".
"Era el gran negocio" vender esos productos con diferencias "no de 100 por ciento, sino de 1.000 por ciento, adquiridos a precios ridículos financiados por los planes sociales del Estado socialista que estamos empeñados en construir", aseveró.
Ante la alegación del embajador colombiano, que se refirió a la "crisis humanitaria" que causaron las deportaciones de humildes "obreros y campesinos" colombianos residentes en la zona fronteriza venezolana, Chaderton recordó que en su país residen 5,5 millones de colombianos.
"Crisis humanitaria es la que ha producido el éxodo de cinco millones y medio de colombianos, cuya protección debió asumir el Estado de Venezuela, igualando sus condiciones a las de los venezolanos", aseveró.