"Somos los últimos interesados en una confrontación, nosotros queremos una relación normal; Rusia es nuestro vecino y sería una locura absoluta desear conflicto con este país", aseguró al intervenir en Vilna en un congreso socialdemócrata.
Según Linkevicius, Rusia mantiene miles de soldados en sus bases en Abjasia y Osetia del Sur, dos repúblicas que "la comunidad internacional considera territorios georgianos ocupados".
"Rusia ha aprendido la lección, y nosotros en cambio no hemos sacado lecciones, porque Rusia ha llegado a la conclusión de que puede hacer estas cosas", dijo.
"No tenemos que cortar las vías de colaboración para resolver situaciones de crisis, pero las inútiles visitas de alto nivel con fotografías dan la impresión de que se produce otra vez una cooperación normal", concluyó.
Rusia reconoció la independencia de Abjasia y de Osetia del Sur tras el conflicto armado con Georgia en agosto de 2008.
Moscú sostiene que su decisión se ajusta a la realidad y es irreversible, y ayuda a ambas repúblicas a recuperar la economía nacional.