Los heridos recibirán casi 140.000 dólares.
En total las autoridades planean destinar alrededor de 17 millones para ayudar a las víctimas del peor atentado en la historia de la nación que dejó un balance de 22 muertos y más de un centenar de heridos el pasado 22 de mayo.
El ataque fue reivindicado por el grupo radical Estado Islámico que controla parte considerable de los territorios de Irak y Siria.
El movimiento ha proclamado un califato en las áreas tomadas y pretende ampliar su zona de influencia con células que actúan en Libia, Yemen y otras naciones de Oriente Medio y África del Norte. En septiembre de 2014, la CIA estimaba entre 20.000 y 31.500 el número de sus combatientes.
De momento no existe un frente único de lucha contra el Estado Islámico; por un lado está la coalición internacional, liderada por EEUU, y por otro las tropas gubernamentales de Siria e Irak y los kurdos de estos dos países.

