Pero "la presión de EEUU, con su política de sanciones comerciales y a través de la reorientación de la OTAN en un papel mucho más agresivo contra Rusia, no hace sino empeorar las cosas".
En Ucrania se ha puesto de manifiesto "el conflicto de intereses entre distintos sectores de su oligarquía, unos más interesados en reforzar sus negocios con Occidente, otros en mantener sus relaciones privilegiadas con Rusia", señala el militar español.
"EEUU y la UE estuvieron practicando intrigas políticas y diplomáticas abiertamente, en un modo de intervención en los asuntos internos que sería intolerable en cualquiera de sus países", denuncia a esta agencia Pardo de Donlebún.
Prado arremete contra Occidente por usar "la capacidad de intimidación de un movimiento fascista para imponer un cambio de régimen, llegando al golpe de Estado cuando se había alcanzado un acuerdo entre el Gobierno y la oposición".
Pero "ese acuerdo no interesaba a EEUU, dispuestos a llegar hasta el final" recuerda a esta agencia.
El acceso al poder de Poroshenko, "con el respaldo del Sector Derecho (Pravy Sektor) fascista, desató la criminalización de los movimientos populares prorrusos y del Partido Comunista".
Estos movimientos, tanto en Crimea como en el Donbas, "se han organizado en milicias para resistir a una auténtica limpieza étnica desatada por Poroshenko" opina el capitán.
Poroshenko tiene muchas "dificultades para acabar con estas milicias, muy motivadas por lo que consideran mera supervivencia, que aparecen como imbatibles a pesar de las sucesivas oleadas de reclutamiento que se han efectuado en Ucrania y de toda la ayuda militar, abierta o encubierta, que recibe de EEUU y otros miembros de la OTAN".
Resulta "evidente que Rusia no puede permitirse intervenir directamente, si no quiere desatar los perros de la guerra total", cree Pardo.
Rusia, preocupada por la evolución de los acontecimientos, "ha protegido sus intereses vitales en Crimea" pero este "movimiento ha sido aireado entre los medios occidentales como una intervención militar que pone en peligro la estabilidad de Europa".
Este escenario, alerta Pardo, "no convence para nada a Unión Europea, la principal víctima del embargo comercial y muy preocupada por su dependencia del gas ruso", lo que explica los movimientos de Francia y Alemania, independientes de Washington, para sentarse a negociar con Rusia en Minsk.
EEUU "se empeña en tensar la situación, confiando en su fuerza militar para mantener a raya a Rusia".
Lo que explica los últimos movimientos de la OTAN para reforzar su capacidad de intervención en Ucrania y, en general, en todo el espacio vital de Rusia.
El capitán alerta a esta agencia de que en breve, "asistiremos a episodios de desestabilización, revueltas y guerras en otras repúblicas del Asia Central y de Extremo Oriente, a medida que los EEUU vayan asegurando su dominio en el entorno de Rusia y puedan volcarse con toda intensidad contra China".
Para el militar, "EEUU, principal valedor de los intereses del gran capital internacional, está alimentando una situación de caos generalizado en todo lo que no son las potencias centrales".
Y la OTAN, "está desvelando su auténtico rostro de club de los más poderosos para imponer su dominio por la fuerza, al que se apuntan los Estados que, incapaces de atender a las verdaderas necesidades de sus poblaciones, prefieren acercarse al más fuerte y ser cómplices de sus desmanes, en lugar de organizarse para resistirse", concluye el militar.