"El aumento de la popularidad del presidente tuvo lugar a mediados del año 2014 a consecuencia de factores externos, tales como Ucrania y Crimea, pues en una situación complicada los ciudadanos comienzan a consolidarse y esta consolidación se ha realizado en torno a la figura de un líder, el presidente del país", aseguró el jefe del Centro de Comunicaciones Estratégicas, Dmitri Abzálov. El experto destacó que a la par con la popularidad del jefe de Estado mejoró también la imagen de otras instituciones gubernamentales, entre ellas el Gobierno, el Ejército, los organismos de poder locales. "A pesar de que la situación económica es difícil, la consolidación en torno al presidente es bastante alta, lo que proporciona un buen margen de estabilidad", dijo Abzálov.
El presidente de la compañía de comunicaciones Mitchenko Consulting, Evgueni Mitchenko, también apoya esta opinión, pues considera que se trata de un proceso de "crecimiento de la autoestima de la población rusa". "Pienso que se trata de un momento crucial, pues ha tenido lugar un aumento de la autoestima de la población y la valoración de su propio país en casi todos los índices", subrayó. El politólogo considera que ya que el motivo de autoestima resulta tan importante hoy en día para la población, "no podrá ser nivelado ni siquiera por ninguna tendencia económica negativa" que pueda tener lugar.
Por otra parte, una investigación realizada recientemente por el Fondo de Opinión Pública muestra que si las elecciones presidenciales tuvieran lugar en Rusia el próximo domingo, un 71% de los encuestados votaría por el actual presidente de Rusia, Vladímir Putin.
Según el sondeo, solo el 5% apoyaría al líder del Partido Liberal-Demócrata, Vladímir Zhirinovski, otro 4% votaría por Guenadi Ziuganov, líder del Partido Comunista, y solo el 1% apoyaría al fundador de la Plataforma Ciudadana, Mijail Prójorov.


