El Ministerio de Justicia de Ucrania tiene la intención de formular reclamaciones oficiales a Rusia por unos 80.000 millones de dólares; el Exteriores ruso indicó que en este caso exigirá una indemnización por las deudas que pagó exclusivamente Rusia, escribe Novie Izvestia.
El primer ministro ucraniano declaró que la repartición de los activos de la URSS, incluidos los bienes inmuebles en el extranjero, que comenzó en 1991 no ha concluido todavía.
Estas pretensiones radican en el hecho de que Kiev hasta el momento no ratificó el acuerdo de 1994 sobre las deudas y los activos de la Unión Soviética. Según el documento, Rusia se quedaba con la propiedad extranjera de la URSS a cambió de pagar toda la deuda externa.
Kiev quiere recurrir a herramientas jurídicas para conseguir una indemnización. Sin embargo, Moscú mantiene una postura dura y exige que en caso de reconsiderar el convenio Kiev le transfiera 20.000 millones de dólares que corresponden, en precios actuales, a su parte de la deuda, de 6.800 millones de dólares.
No es la primera vez que Rusia y Ucrania difieren en torno de la repartición de los activos de la URSS.
Los expertos suponen que esta vez volverán a limitarse a habladurías, sin consecuencias concretas. Indican también que Rusia que pagó las deudas de la URSS no recibió casi nada de los préstamos soviéticos, anulados en su mayoría. Por lo tanto, tomar una parte del endeudamiento de la URSS no beneficiará a Ucrania.
