"Les aconsejamos [a los saudíes] abstenerse de tonterías. Pero si deciden hacer algo imprudente, no quedará en Arabia Saudí ni un solo lugar intacto, salvo las ciudades de Meca y Medina", declaró Dehkan citado por el medio.
Este último afirmó que su país "no espera una batalla en Arabia Saudí" para empezar a enfrentar a Irán y resistir el deseo de Teherán de "dominar el mundo musulmán".
Las relaciones entre Irán y Arabia Saudí permanecen tensas desde el año 2011. Tras desatarse los acontecimientos de la llamada 'primavera árabe', Teherán apoya a los chiíes de la región mientras Riad está al lado de los suníes.
Así, estos dos importantes actores en Oriente Próximo aparecen enfrentados desde lados opuestos en medio de los conflictos que sacuden la región.
Adicionalmente, las dos naciones musulmanas no mantienen relaciones diplomáticas desde el inicio de 2016 tras los ataques contra las misiones diplomáticas saudíes en Irán, vinculadas con la ejecución por Riad del influyente clérigo chií Nimr al Nimr.
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