América Latina
Desde el Río Bravo hasta Tierra del Fuego, noticias, reportajes y análisis sobre la realidad latinoamericana

Un recuerdo del rapaz colonialismo francés: el día en que México impidió la intervención

Con machetes, fusiles viejos y cañones fabricados con la fundición de campanas de las iglesias, el Ejército de México obtuvo su primera gran victoria militar frente a otro país el 5 de mayo de 1862 —hace exactamente 164 años— frente a las experimentadas tropas de Napoleón III, impidiendo así, al menos en primera instancia, una intervención.
Lea en Sputnik
La del 5 de mayo fue una batalla épica que los mexicanos conmemoran a nivel nacional con un desfile militar y la suspensión de actividades en escuelas y recintos oficiales. Y no es para menos. Se trató de una guerra asimétrica contra Francia que ganó un ejército mexicano más que improvisado, pero con mucho pundonor.
Durante la conmemoración realizada en Puebla —estado donde aconteció la batalla—, la presidenta mexicana Claudia Sheinbaum pronunció un discurso de tintes nacionalistas, en momentos en que EEUU intensifica su discurso y sus acciones contra México a través de una narrativa de supuesta lucha contra el narcotráfico. Por ello, Sheinbaum dejó claro que su prioridad será la defensa de la soberanía frente a cualquier intento de interferencia extranjera.
Y es que el siglo XIX mexicano estuvo lleno de guerras internas y una inestabilidad social, económica y política que fue aprovechada por otros países, principalmente EEUU y Francia, para intervenir y, en el caso de los estadounidenses, devorar grandes cantidades de territorio. México tenía muy pocas décadas como país independiente: el caldo de cultivo perfecto para una intervención extranjera.
Sin embargo, en 1862, bajo las órdenes del general Ignacio Zaragoza, las fuerzas mexicanas, compuestas en gran medida por población indígena, lograron vencer al ejército francés pese a las desigualdades entre ambos bandos. El historiador Héctor Strobel detalla estas profundas diferencias en su libro Resistir es vencer:

"Las balas empleadas por los franceses tenían un alcance de 250 metros, mientras que las mexicanas, por lo general más rudimentarias y de generaciones previas, alcanzaban apenas los 100 metros –por lo menos hasta que lograron adquirir mejores armas una vez que los estadounidenses salieron de su guerra de secesión. Los cañones rayados franceses alcanzaron hasta 3,5 kilómetros, mientras que los lisos, más comunes entre los mexicanos, llegaban apenas a un kilómetro".

Según el historiador Jean Meyer, el 16% de las bajas francesas fueron en combate y el 84% por diversas enfermedades, como el tifus, la fiebre amarilla y la sífilis. Sin embargo, aunque las armas mexicanas se cubrieron de gloria, no fue así por mucho tiempo.
América Latina
¿Santa Anna en verdad es el traidor de México? Las pruebas históricas dicen que no

Las lecciones históricas para el México de hoy

Pese al acto heroico que representó la Batalla de Puebla, la intervención francesa se consumó años después, con una embestida militar que no pudo ser detenida, derivando así en el Segundo Imperio de México, en el cual gobernó, por unos años, el emperador Maximiliano de Habsburgo, cuyo final, hay que decirlo, fue también una derrota para el imperialismo europeo, ya que fue fusilado por las fuerzas liberales, que acabaron triunfantes para fundar la República.
Las potencias extranjeras, sin embargo, no se fueron del todo de México, sobre todo durante la dictadura de Porfirio Díaz (1876-1911), quien dio enormes facilidades a las empresas estadounidenses y canadienses, principalmente, para que se establecieran en México y explotaran los recursos naturales a costa de bajos salarios y un empobrecimiento general de la población. También hubo prebendas para compañías europeas, sobre todo británicas y francesas.
De hecho, actualmente hay ciertos sectores sociales y políticos en México que añoran aquellas épocas, tanto el imperio de Maximiliano como el gobierno de Díaz.

"Hubo una intención de Francia de expandir su influencia en el continente americano y de frenar la posibilidad de desarrollo de las repúblicas que acababan de independizarse en América Latina, y entre esos países estaba México. Además, [los franceses] buscaban frenar la influencia de EEUU en la región. De algún modo, fue el escenario de una competencia interimperialista", explica en entrevista Mauricio Alonso Estévez, maestro en relaciones internacionales de la Universidad Autónoma Metropolitana de México.

En ese sentido, el académico subraya que, aunque es importante recordar la gesta heroica de aquella victoria frente al imperio francés, "también hay que recordar que hubo grupos conservadores en México que apostaban por la configuración de una relación mucho más estrecha y subordinada con Francia".

"Lamentablemente, este tipo de perspectivas en México no han sido eliminadas y todavía podemos observar a algunos políticos mexicanos que, abiertamente, buscan un acercamiento de subordinación, sobre todo con EEUU y también con algunos países europeos, con tal de mantener sus privilegios", destaca Estevez.

América Latina
Salinas Pliego revive la figura de Porfirio Díaz: ¿dos símbolos de la "derecha empresarial" de México?

El neoclonialismo que no muere

Las grandes potencias europeas basaron durante siglos su sistema económico y político en una rampante acumulación de riqueza que no conoció límites y que utilizó prácticas coloniales como el saqueo y el esclavismo en regiones o países que conquistaron o destruyeron. Con el tiempo, sin embargo, esas acciones no acabaron, sino que se transformaron o adquirieron otras formas que, muchos historiadores, enmarcan dentro de lo que llaman "neocolonialismo".
"Es importante recordar que que Francia fue una de las potencias coloniales más importantes este de Europa y que incluso hoy en día sigue manteniendo cierta influencia y presión sobre algunos países, principalmente en África", señala el también doctor en Ciencias Sociales.
Debido a ese afán neoclonialista, muchas naciones africanas han buscado alejarse de las élites francesas que las subyugan mediante sistemas políticos o financieros que acaban beneficiando, de uno u otro modo, a París. En contraste, dice Estevez, estos países han mostrado un acercamiento hacia naciones como China o Rusia, quienes tienen "una perspectiva no colonizadora", más cercana a los vínculos de interés mutuo y relaciones multilaterales.
Otro aspecto que alarma al experto es el "rearme europeo" que desde hace años se está llevando a cabo, utilizando como pretexto la falsa "amenaza rusa" que tanto alegan desde la Unión Europea (UE). Esta histórica inversión en defensa, advierte Estevez, podría conducir a que los países europeos utilicen esa fuerza contra territorios del Sur Global, lo cual, afirma, constituiría una práctica neocolonialista que para nada sería una sorpresa.
¡No te pierdas las noticias más importantes!

Suscríbete a nuestros canales de Telegram a través de estos enlaces.

Ya que la aplicación Sputnik está bloqueada en el extranjero, en este enlace puedes descargarla e instalarla en tu dispositivo móvil (¡solo para Android!).

Discutir