La Justicia estadounidense presentó cargos en contra del Rubén Rocha Moya, quien al momento de informarse sobre el caso fungía como gobernador de Sinaloa, así como contra nueve funcionarios y exfuncionarios más, por los delitos de tráfico de drogas y de armas.
La confirmación de la investigación la dio el Departamento de Justicia, que informó que se solicitó la detención provisional de las personas acusadas con fines de extradición. La Cancillería mexicana respondió que las solicitudes serían turnadas a la Fiscalía General de la República, sin embargo, señaló que "no cuentan con elementos de prueba para poder determinar la responsabilidad de las personas de las cuales se solicita la detención provisional con fines de extradición".
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, exigió pruebas a las autoridades estadounidenses de las acusaciones, además, se pronunció de nueva cuenta en defensa de la soberanía nacional. "Bajo ningún motivo vamos a permitir la intromisión o injerencia de un Gobierno extranjero en las decisiones que competen exclusivamente al pueblo de México. Verdad, justicia y defensa de la soberanía: esta es nuestra posición", aclaró.
México "tiene que estar muy firme"
Juan Daniel Garay Saldaña, maestro en estudios sobre México y Estados Unidos, dijo que los cargos responden "a la incesante campaña de presión de Washington" sobre el continente latinoamericano.
"México sí tiene que estar muy firme, muy fuerte. La presidenta [Claudia Sheinbaum] tiene que señalar que el territorio mexicano es inviolable y que Estados Unidos no puede realizar una acción extraterritorial y extrajudicial", señaló.
El analista detalló que en este caso "lo que está prevaleciendo es lo político", por lo que la Administración de la presidenta Sheinbaum debe ser sumamente cautelosa para evitar que Estados Unidos comience a realizar "acusaciones y solicitudes a diestra y siniestra" sin comprobación previa.
Para el investigador, la salida de esta crisis requerirá un diálogo de alto nivel que logre destrabar la situación antes de que el Gobierno mexicano pierda el control sobre la agenda de seguridad frente a las imposiciones externas.
"Golpe de efectos espectaculares"
Leopoldo Rodríguez Aranda, consultor político y especialista en seguridad, dijo en diálogo con este medio que los cargos presentados en EEUU no responde a una búsqueda genuina de justicia, sino a una estrategia electoral para revertir la caída del respaldo al Gobierno.
"Es evidente que Estados Unidos, el presidente [Donald] Trump, no están buscando hacer justicia, no están buscando castigar a los malos, están más bien presionando a México en particular, tanto para sus intereses domésticos de la elección que viene en noviembre, como para también doblegar al Gobierno mexicano en varios otros temas", consideró.
Según el analista, la Casa Blanca está "ávida de dar golpes de efecto espectaculares" ante el desgaste provocado por conflictos internacionales, como la guerra de Irán, que ya es percibida en los sondeos "como una guerra tan impopular como en su momento fue la de Vietnam”, y que además ha hecho disparar el precio de los combustibles en el país norteamericano.
Pese a la retórica intervencionista y las amenazas de operaciones militares en territorio nacional, Rodríguez Aranda considera lejano que Estados Unidos emprenda un ataque directo contra los cárteles en México, citando la profunda interdependencia entre ambos países y señalando que una acción de esa naturaleza desencadenaría crisis incontrolables en materia migratoria y comercial que afectarían directamente a la Casa Blanca.
No te pierdas las noticias más importantes
Suscríbete a nuestros canales de Telegram a través de estos enlaces.
Ya que la aplicación Sputnik está bloqueada en el extranjero, en este enlace puedes descargarla e instalarla en tu dispositivo móvil (¡solo para Android!).
También tenemos una cuenta en la red social rusa VK.