El secretario de Guerra de EEUU,
Pete Hegseth,
firmó este 5 de marzo la
Declaración de Seguridad de la Conferencia Anticárteles de las Américas, en la que participaron 16 líderes regionales de defensa y seguridad del Caribe, América Central y América del Sur con el fin de "alcanzar objetivos comunes en materia de seguridad", según la Administración Trump.
Pero lo que más llamó la atención fue una declaración del jefe del Pentágono, en la que se destacó que
"EEUU está listo para pasar a la ofensiva [contra los cárteles] por su propia cuenta" en los países latinoamericanos, algo que —según han denunciado muchos líderes mundiales y analistas— representaría un acto de injerencia directa en una región en la que Washington ha decidido poner la mira otra vez tras años de poca presencia.
Sin embargo, las naciones a las que la Casa Blanca ha señalado con más fuerza por supuestamente favorecer el crimen organizado regional no fueron invitadas a la cumbre militar:
México, Colombia y Venezuela. Cosa extraña si se toma en cuenta que México es una pieza fundamental en la
"lucha hemisférica" que el presidente
Donald Trump declaró en su
Estrategia de Seguridad Nacional de EEUU 2025. Sin embargo, dice, también hay una lectura "más fría" de esta exclusión, y esa es que probablemente México no haya sido contemplado porque desde el Despacho Oval ya no lo ven necesario, dado que la cooperación bilateral se ha fortalecido en los últimos meses.
Finalmente, el
Gobierno de Sheinbaum ha decomisado cientos de toneladas de drogas, asegurado más de 20.000 armas de fuego —
la mayoría procedentes de EEUU— y
entregado a más de 90 jefes del crimen organizado a tribunales estadounidenses sin necesidad de extradición. Y a eso habría que añadir el abatimiento de
Nemesio Oseguera Cervantes, alias
el Mencho, quien era la cabeza principal del
Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y por quien la
DEA ofrecía 15 millones de dólares por información que condujera a su captura.
En ese sentido, el analista subraya que Donald Trump ya tuvo reuniones de alto nivel con el mandatario colombiano Gustavo Petro —tras una tensa relación y un intenso cruce de ataques narrativos— y ya tiene una buena relación con el actual Gobierno venezolano encabezado por la presidenta encargada Delcy Rodríguez.
Cabe resaltar que a la Conferencia Anticárteles de las Américas fueron invitados países claramente alineados ideológica o políticamente con la Casa Blanca, como Argentina, El Salvador, Ecuador, Paraguay y Trinidad y Tobago, entre otros. No obstante, Cuba y Brasil no fueron invitados.
"Ecuador tiene claras afinidades con Trump: apenas ayer anunció operaciones conjuntas con EEUU. Y ni se diga de El Salvador, que hasta ofreció sus cárceles para formar parte del esquema de seguridad estadounidense. Y luego Argentina, con quien hay un tema de apoyo financiero muy obvio", apunta Guerrero Baena.
¿Entonces cómo tomar las palabras de Hegseth acerca de que Washington podría atacar unilateralmente a los cárteles de la droga en países latinoamericanos? Para Guerrero Baena, se trata de una declaración "netamente ideológica y patriotera", ya que en la práctica las Fuerzas Armadas de EEUU sí necesitan colaboración con los gobiernos de la región para lograr acceso territorial.
A pesar de las interminables narrativas de la Administración Trump sobre América Latina como el epicentro del tráfico de drogas y la supuesta razón por la que decenas de miles de personas mueren en EEUU a causa de sobredosis, la realidad es que el origen de todo este problema se encuentra en el sistema estadounidense mismo, que funciona bajo una lógica de mercado y de salud pública que fomenta el consumo masivo de sustancias ilícitas y el tráfico de armas, señala en entrevista con Sputnik Leopoldo Rodríguez Aranda, administrador público por El Colegio de México.
También afirma que el fenómeno del crimen organizado en la región es un auténtico negocio para algunos sectores de EEUU, como la industria del equipamiento y tecnología en seguridad.
"No olvidemos que la industria más boyante actualmente en América Latina es esa precisamente: aquella que vende cámaras, videovigilancia, software, detectores de movimiento, blindaje de vehículos y ropa. Es una industria en la que el principal productor de todos estos equipos es EEUU", destaca.