En el país latinoamericano, la obesidad se consolidó como una de las principales crisis de salud pública. Datos de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición Continua indican que alrededor del 37% de los adultos viven con obesidad, con una prevalencia mayor entre las mujeres.
El especialista Luis Dorado, entrevistado por el diario El Economista, advirtió que la tendencia es preocupante no solo en adultos, sino también en niñas, niños y adolescentes.
"La obesidad aumenta el riesgo de diabetes tipo 2, hipertensión arterial, dislipidemias, enfermedad cardiovascular, alteraciones hepáticas y deterioro renal", señaló el médico, al advertir que estas condiciones incrementan la presión sobre los sistemas de salud.
Además de los costos médicos directos, el impacto económico incluye efectos indirectos como ausentismo laboral, incapacidades temporales, menor productividad y deterioro en la calidad de vida de los pacientes.
El especialista Enrique Cabral sostuvo que uno de los principales errores en el abordaje del problema es no considerar la obesidad como una enfermedad crónica que requiere tratamiento médico específico según el grado de exceso de peso y el estado metabólico del paciente.
Los especialistas explican que el impacto económico de la obesidad se compone de varias capas: costos directos de atención médica y tratamiento, costos indirectos por pérdida de productividad y costos sociales que recaen en los hogares y cuidadores.
En los últimos años, el manejo clínico de la obesidad ha incorporado nuevas herramientas como telemedicina, aplicaciones de monitoreo de hábitos y medicamentos basados en receptores GLP-1, que han mostrado resultados relevantes en la pérdida de peso en pacientes seleccionados.
Sin embargo, los expertos advierten que estos tratamientos suelen tener costos elevados y acceso limitado dentro del sistema público, además de requerir supervisión médica y un enfoque integral que incluya nutrición, actividad física y salud mental.
No te pierdas las noticias más importantes
Suscríbete a nuestros canales de Telegram a través de estos enlaces.
Ya que la aplicación Sputnik está bloqueada en el extranjero, en este enlace puedes descargarla e instalarla en tu dispositivo móvil (¡solo para Android!).
También tenemos una cuenta en la red social rusa VK.