"Estamos extremadamente preocupados por las consecuencias de una guerra comercial y le estamos pidiendo a la Casa Blanca que no avance con este plan", dijo Strong, según consigna el medio The Business Insider.
El 1 de marzo Trump anunció que aplicará un arancel de 25% a las importaciones de acero y de 10% a las de aluminio.
El presidente reiteró sus dichos de campaña sobre que otros países están practicando políticas comerciales desleales y dañando la economía estadounidense.
El nuevo plan ha recibido críticas de la comunidad internacional y provocó una caída en el mercado de valores.
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Por ejemplo, la Comisión Europea expresó su preocupación por las nuevas tarifas y anunció estar trabajando en represalia.
Por su parte, el primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, alertó el 2 de marzo que tanto la industria de su país como la de EEUU sufrirán serias interrupciones si Trump aplica los nuevos gravámenes.
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Sin embargo, el presidente estadounidense le respondió este 5 de marzo que Washington no impondrá los aranceles en caso de que se logre firmar un nuevo y "justo" Tratado de Libre Comercio de América del Norte, del que también forma parte México.



