"Estar en sintonía con la ONU y la Unión Europea es una postura magnífica, que expresa la nueva línea diplomática del Gobierno del presidente (Andrés Manuel) López Obrador; y la alianza con Uruguay es lógica porque el segundo Gobierno del presidente Tabaré Vázquez es de la misma línea democrática de nosotros", dijo Muñoz Ledo, líder de la bancada oficialista que respalda al mandatario, quien también fue representante de México ante las Naciones Unidas (1979-1985) donde presidió el Consejo de Seguridad, y representante ante la UE (2000-2004).
Esa diplomacia es también "pacifica y fraterna, no reconoce ni califica ningún conflicto, que es una cuestión interna de los Estados.
La política exterior de México "mantiene relaciones con todos los Estados, y hace respetar principios", que fueron expresados en el primer comunicado del miércoles del canciller Marcelo Ebrard, apegado los principios de la Constitución mexicana en política exterior.
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Una diplomacia conjunta con Uruguay "es correcta porque el uruguayo es un Gobierno avanzado, desde la época del presidente Pepe (José) Mujica (2010-2015), y en este segundo mandato de Tabaré Vázquez (2015-2020) que tiene una línea política parecida a la nuestra", enfatizó el más alto cargo en el Congreso del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena, izquierda).
Muñoz Ledo acotó que "estamos de acuerdo en no interferir, mientras que algunos gobiernos europeos tomaron partido, nosotros no".
Hasta la fecha, Argentina, Brasil, Chile, Canadá, Colombia, Costa Rica, Ecuador, EEUU, Guatemala, Honduras, Panamá, Paraguay, Perú y Puerto Rico son los países de la región que han reconocido a Guaidó como presidente encargado de Venezuela.
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México y Uruguay no expresaron ni un reconocimiento a Guaidó ni se manifestaron en respaldo a Maduro, pero instaron a hallar una salida pacífica a la crisis.
Bolivia, Cuba, El Salvador y Rusia expresaron su respaldo explícito al presidente venezolano.
México no reconoce ni desconoce gobiernos
Sobre los principios constitucionales aplicados al caso venezolano, Muñoz Ledo afirmó que le "parece que no se entiende la política mexicana, basada en la Doctrina Estrada que ha orientado nuestra diplomacia durante más de 80 años; significa que no tenemos la facultad para reconocer o no reconocer gobiernos".
Se basa en seis principios: "no intervención, autodeterminación de los pueblos, solución pacífica de controversias internacionales, igualdad jurídica de los Estados, respeto, protección y promoción de los derechos humanos y de lucha por la paz y la seguridad internacionales".
Muñoz Ledo afirma que la práctica de reconocer o desconocer gobiernos "era la política que empleaban las grandes potencias desde la Liga de las Naciones (creada en 1919 tras el Tratado de Versalles), cuando los gobiernos eran reconocidos para apoyaros, de lo contrario desconocidos".
Recuerda que "el Gobierno EEUU durante mucho tiempo jugó a ser encargado de reconocer o no gobiernos".
En cambio, "México establece o no relaciones diplomáticas con los Estados", sin reconocer o no gobiernos de turno.
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Por lo tanto, explica, "mantenemos relaciones diplomáticas con un Estado, en este caso el venezolano", evitando así el dilema de reconocimientos de gobiernos en particular, como el presidente Nicolás Maduro.
El titular del Congreso mexicano agrega que "también es la mejor diplomacia estar en sintonía con la UE", como dice el comunicado conjunto con Uruguay.
"Es la mejor posición, como en nuestros grandes tiempos, cuando fui embajador en la ONU, es una política correcta que de inmediato le da prestigio al presidente López Obrador", puntualizó.

Maduro afirmó este jueves estar de acuerdo con la "iniciativa de diálogo" propuesta por México y Uruguay para resolver la crisis política en el país caribeño.
Antes de sumarse a la izquierda nacionalista de Morena, Muñoz Ledo, de 85 años, fue senador, dos veces diputado, y presidente de dos partidos: el Partido Revolucionario Institucional (1975-1976) que abandonó para fundar y presidir el centroizquierdista Partido de la Revolución Democrática (1993-1996).



