
Al menos 3.000 barcos se encuentran varados y en espera de poder navegar por la zona, de acuerdo con el reporte de The Wall Street Journal.
"Serguéi Lavrov reafirmó su postura de principios a favor de la desescalada, el rechazo al uso de la fuerza y la transición hacia una solución política y diplomática del conflicto, y la disposición de Rusia a apoyar plenamente esta medida", destaca un comunicado de la Cancillería rusa.
"Esta guerra está dirigida a permitir que Israel controle toda la región. El próximo objetivo no será Cuba, sino otros países árabes, para que Israel pueda tener una voz dominante, agresiva y arrogante en nuestra región. Si esto ocurre con los líderes árabes, los pueblos árabes no lo tolerarán ni lo permitirán", declaró a Sputnik el politólogo omaní Mohamed bin Aud Masheiji.
"Israel no oculta su objetivo: convertirse en la única fuerza dominante en la región. Tras el debilitamiento de Irán, el siguiente blanco no serán países lejanos como Cuba, sino las monarquías árabes del Golfo. Si sus líderes siguen cediendo, los pueblos no lo soportarán", advirtió el analista.
