El petróleo será el punto de "acuerdo con tensiones importantes" entre Venezuela y EEUU, dice analista
El petróleo será el punto de "acuerdo con tensiones importantes" entre Venezuela y EEUU, dice analista
Sputnik Mundo
Delcy Rodríguez, presidenta encargada de Venezuela, dijo que "no hay gente externa" a cargo del país, en un mensaje a la nación en el que reiteró que está... 08.01.2026, Sputnik Mundo
La postura de la mandataria contrasta con el plan de tres fases que recientemente presentó el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, para Venezuela. "El primer paso es la estabilización del país", declaró, afirmando que para ello su país "tomará entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo" para venderlos a precio de mercado.La segunda parte será la de "recuperación", garantizando el acceso de Washington, Occidente y otros países al mercado venezolano. Finalmente, Rubio concluyó que "la tercera fase será de transición", asegurando que este plan ya había sido explicado a las autoridades venezolanas.El petróleo como único posible diálogoRosa Di Falco, antropóloga venezolana, dijo en diálogo con Sputnik que la agenda de Washington y Caracas "es absolutamente antagónica". En ese sentido, explicó que la estrategia actual de EEUU se fundamenta en el conflicto y en una visión donde los países son percibidos como empresas.La experta subraya que, más allá de la retórica expropiatoria inicial de EEUU tras el bombardeo, la dinámica real apunta a la negociación comercial. Así, destaca que el Gobierno venezolano "siempre ha respetado los acuerdos comerciales con los países compradores de petróleo, incluyendo Estados Unidos", además, apuntó que el presidente Maduro ha reiterado constantemente su disposición a negociar.No obstante, la antropóloga advierte que la ecuación no es simple. El mercado petrolero venezolano involucra a una diversidad de actores globales con los que ya existen convenios. "Washington no puede decidir objetivamente sobre el mercado del petróleo venezolano sin sentarse con las empresas", sentencia.Doctrina Monroe "sin ningún tapujo"Por su parte, la abogada internacionalista Adriana Castaño dijo a este medio que las exigencias de Washington son una muestra de que se implementa "una nueva versión de la doctrina Monroe, sin ningún tapujo".Castaño subrayó que EEUU actúa sin respeto por la legalidad internacional, apelando puramente a la fuerza y al "matoneo internacional", respaldado por su poderío militar. "Estamos frente a la agenda de la apropiación por la fuerza del petróleo", sostiene.Frente a esta ofensiva, ambas expertas coinciden en que las alianzas multipolares de Venezuela, legado del expresidente Hugo Chávez, no se debilitarán, sino que saldrán fortalecidas.Más allá de lo comercial, Di Falco resalta la importancia de otras dimensiones relacionales cultivadas por la diplomacia bolivariana: "La diplomacia de paz, la diplomacia de los pueblos, la diplomacia cultural".Subraya que las alianzas se alimentan también del desarrollo del conocimiento y tecnológico, frentes que cobran mayor relevancia en el actual "desafío anticolonial". Además, observa que la propia lógica de Washington está desmoronando dicotomías occidentales tradicionales, incluido el bipartidismo estadounidense, lo que obliga a entender la multipolaridad venezolana dentro de un sistema mundial en transformación.No obstante, la internacionalista es pesimista sobre una respuesta de defensa coordinada desde Latinoamérica, a pesar de "toda la lucha que hizo el comandante Chávez por fortalecer las alianzas regionales".El espectro opositor en redefiniciónConsultadas sobre la situación interna y las fuerzas que apoyan al Gobierno, ambas analistas pintan un cuadro de movilización y de reacomodos en el espectro político. Rosa Di Falco expresa que se ha "sorprendido con posiciones de voceros de la derecha venezolana" que no se alinean con el ala de María Corina Machado y Leopoldo López.Sobre el estado del país, Di Falco lo describe en una "calma activa". "Es un pueblo movilizado. Es un pueblo que ha salido desde el mismo 3 de enero, salimos a las calles con o sin transporte, caminando decenas de kilómetros. Es un Gobierno movilizado y que desde la movilización ha permanentemente exigido la liberación del presidente Maduro y de la primera dama".Adriana Castaño, por su parte, enfatiza el componente de resistencia frente a una agresión descarnada. Su análisis refuerza la idea de que, pese a la asimetría de fuerza militar, la disputa por Venezuela está lejos de estar decidida. En ese sentido, señala que factores como la compleja red de intereses petroleros globales y la firmeza de las alianzas estratégicas no occidentales introducen variables cruciales que pueden limitar los planes de los EEUU.
Delcy Rodríguez, presidenta encargada de Venezuela, dijo que "no hay gente externa" a cargo del país, en un mensaje a la nación en el que reiteró que está "gobernando junto al pueblo" y resaltó que, pese a la agresión de EEUU que derivó en el secuestro del presidente Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, el pueblo está activo en las calles.
La postura de la mandataria contrasta con el plan de tres fases que recientemente presentó el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, para Venezuela. "El primer paso es la estabilización del país", declaró, afirmando que para ello su país "tomará entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo" para venderlos a precio de mercado.
La segunda parte será la de "recuperación", garantizando el acceso de Washington, Occidente y otros países al mercado venezolano. Finalmente, Rubio concluyó que "la tercera fase será de transición", asegurando que este plan ya había sido explicado a las autoridades venezolanas.
El petróleo como único posible diálogo
Rosa Di Falco, antropóloga venezolana, dijo en diálogo con Sputnik que la agenda de Washington y Caracas "es absolutamente antagónica". En ese sentido, explicó que la estrategia actual de EEUU se fundamenta en el conflicto y en una visión donde los países son percibidos como empresas.
Sin embargo, Di Falco identifica un posible, aunque complejo, punto de contacto forzado por la realidad material. "Creo que la posibilidad no de equilibrio, sino de acuerdo con tensiones importantes, va a ser definitivamente sobre el petróleo, que es el único interés real que une a ambos Gobiernos", afirma.
La experta subraya que, más allá de la retórica expropiatoria inicial de EEUU tras el bombardeo, la dinámica real apunta a la negociación comercial. Así, destaca que el Gobierno venezolano "siempre ha respetado los acuerdos comerciales con los países compradores de petróleo, incluyendo Estados Unidos", además, apuntó que el presidente Maduro ha reiterado constantemente su disposición a negociar.
No obstante, la antropóloga advierte que la ecuación no es simple. El mercado petrolero venezolano involucra a una diversidad de actores globales con los que ya existen convenios. "Washington no puede decidir objetivamente sobre el mercado del petróleo venezolano sin sentarse con las empresas", sentencia.
Doctrina Monroe "sin ningún tapujo"
Por su parte, la abogada internacionalista Adriana Castaño dijo a este medio que las exigencias de Washington son una muestra de que se implementa "una nueva versión de la doctrina Monroe, sin ningún tapujo".
Castaño subrayó que EEUU actúa sin respeto por la legalidad internacional, apelando puramente a la fuerza y al "matoneo internacional", respaldado por su poderío militar. "Estamos frente a la agenda de la apropiación por la fuerza del petróleo", sostiene.
Frente a esta ofensiva, ambas expertas coinciden en que las alianzas multipolares de Venezuela, legado del expresidente Hugo Chávez, no se debilitarán, sino que saldrán fortalecidas.
Más allá de lo comercial, Di Falco resalta la importancia de otras dimensiones relacionales cultivadas por la diplomacia bolivariana: "La diplomacia de paz, la diplomacia de los pueblos, la diplomacia cultural".
Subraya que las alianzas se alimentan también del desarrollo del conocimiento y tecnológico, frentes que cobran mayor relevancia en el actual "desafío anticolonial". Además, observa que la propia lógica de Washington está desmoronando dicotomías occidentales tradicionales, incluido el bipartidismo estadounidense, lo que obliga a entender la multipolaridad venezolana dentro de un sistema mundial en transformación.
No obstante, la internacionalista es pesimista sobre una respuesta de defensa coordinada desde Latinoamérica, a pesar de "toda la lucha que hizo el comandante Chávez por fortalecer las alianzas regionales".
El espectro opositor en redefinición
Consultadas sobre la situación interna y las fuerzas que apoyan al Gobierno, ambas analistas pintan un cuadro de movilización y de reacomodos en el espectro político. Rosa Di Falco expresa que se ha "sorprendido con posiciones de voceros de la derecha venezolana" que no se alinean con el ala de María Corina Machado y Leopoldo López.
Sobre el estado del país, Di Falco lo describe en una "calma activa". "Es un pueblo movilizado. Es un pueblo que ha salido desde el mismo 3 de enero, salimos a las calles con o sin transporte, caminando decenas de kilómetros. Es un Gobierno movilizado y que desde la movilización ha permanentemente exigido la liberación del presidente Maduro y de la primera dama".
Adriana Castaño, por su parte, enfatiza el componente de resistencia frente a una agresión descarnada. Su análisis refuerza la idea de que, pese a la asimetría de fuerza militar, la disputa por Venezuela está lejos de estar decidida. En ese sentido, señala que factores como la compleja red de intereses petroleros globales y la firmeza de las alianzas estratégicas no occidentales introducen variables cruciales que pueden limitar los planes de los EEUU.
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