"[El resultado polémico de las elecciones presidenciales de 2020] demuestra que el sistema es fundamentalmente defectuoso y muestra que no tenemos una democracia real", dijo Baraka, quien también es activista por los derechos humanos.
Los votos aún se están contando en varios estados clave, lo que significa que aún está en juego la elección.
Por su parte, Baraka cree que la campaña de 2020 continúa con el "deterioro de parte de la legitimidad del proceso político" en Estados Unidos.
El excandidato a vicepresidente cita la falta de una opción alternativa de terceros, que ha sido excluida por el bipartidismo demócrata y republicano de Estados Unidos.
Señaló que será la elección más litigada en la historia de Estados Unidos, superando la complejidad observada en la contienda electoral del 2000, en la que George W. Bush ganó las elecciones tras una larga batalla legal en la Corte Suprema sobre el recuento de votos en el estado de Florida.
Además, Baraka declaró que las elecciones de 2020 se considerarían "corruptas" y "antidemocráticas" si se observara un proceso similar en otro país.
Si se observara un proceso electoral similar en otro país, Estados Unidos "probablemente lo condenaría como un ejemplo de un proceso corrupto y antidemocrático", dijo Baraka.
Además, si una situación similar ocurriera en otro lugar, Washington podría eligir a un candidato preferido días antes y comenzar a construir una coalición internacional para legitimar a dicho candidato en el escenario mundial, como lo hizo en Venezuela, cree el veterano activista de derechos humanos.
Los observadores de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) dijeron que las elecciones estadounidenses se llevaron a cabo en conjunto con los principios democráticos y que no presenciaron evidencia de irregularidades, aunque señalaron que la retórica partidista excesiva socavó la confianza en el proceso electoral.
Además, Biden está por delante en el estado de Nevada, cuyos seis votos electorales lo llevarían al umbral de 270 votos electorales requerido para ganar la presidencia.
Tanto la campaña de Trump como la de Biden afirmaron a lo largo del día que confían en que su candidato saldrá victorioso una vez que se finalicen los resultados.