Será "de referencia a nivel mundial", tal y como ha afirmado Ayuso, añadiendo que dispondrá de 1.008 plazas y estará listo para "finales de otoño". El hospital, según la presidenta regional, servirá para "aliviar los hospitales madrileños en el caso de un rebrote de COVID-19".
"Madrid sigue trabajando con certidumbre y pasos hacia adelante pero tenemos que prevenirnos ante cualquier adversidad e imprevisto, bien por el COVID-19 o por otras epidemias para el futuro. Todas estas enfermedades serán tratadas en este centro de manera que el resto de hospitales puedan seguir trabajando con normalidad", ha remarcado Ayuso.
Al número de camas se le suma la dotación de "las tecnologías médicas más avanzadas" y la especialización en enfermedades contagiosas. Las obras empezarán este mes y tendrán una inversión de unos 50 millones de euros. Uno de los objetivos es que se convierta en un "punto de referencia de investigación, formación y desarrollo de nuevas soluciones terapéuticas para la lucha frente a esta y otras posibles pandemias".

De esta forma, han explicado, el hospital será polivalente, basado en "pabellones sectorizables desde el punto de vista de instalaciones y modulación (para habilitar únicamente la parte necesaria)" y capaz de "adaptarse a cualquier plan funcional diseñado por las direcciones asistenciales".

Tendrá además circulaciones diferenciadas, algo que desde el Ejecutivo autonómico han considerado "esencial" para evitar contagios: "Hay que diferenciar las circulaciones entre pacientes y profesionales, entre circuito de limpio y de sucio, entre altas e ingresos y entre logística/aprovisionamiento y pacientes", han subrayado. También se habilitará un sistema de compuertas para el acceso controlado de personas a determinadas zonas de seguridad por riesgo de contagio o exposición a carga vírica.
Las 1.008 plazas se distribuirán de diferentes formas. Habrá hasta 20 unidades de hospitalización de 48 camas cada una, que suman un total de 960 organizadas en torno a controles de enfermería. También habrá un total de 48 puestos de UCI (Unidad de Cuidados Intensivos) y de Cuidados Intermedios. Asimismo, habrá áreas de Diagnóstico por imagen (salas convencionales y portátiles de rayos X, un equipo de TAC, una reserva de ecógrafos, etc) y un laboratorio.
El hospital seguirá el modelo Ifema, según han apuntado, pero tendrá salas polivalentes de curas donde se podrán ejercer intervenciones no complejas o reconvertir en quirófanos y zonas de CMA (cirugía mayor ambulatoria). Por aquel complejo, han recordado desde la Consejería de Sanidad, pasaron casi 4.000 pacientes durante los 42 días de funcionamiento. Además, "supuso una solución que ha sido capaz de ofrecer un servicio de altísima calidad asistencial y una alternativa idónea a la situación de saturación".

Por último, en las nuevas instalaciones se integrará una morgue para paliar algunos problemas surgidos durante la pandemia. "Durante el funcionamiento del Hospital en Ifema se necesitaron camiones refrigerados instalados por la Unidad Militar de Emergencia (UME) como morgue temporal, previo al traslado de cadáveres a las morgues instaladas en la Ciudad de la Justicia, el Palacio de Hielo de Madrid y el Pabellón de hielo de Majadahonda. En este caso, el propio edificio del Instituto de Medicina Legal estará integrado en el Hospital de Emergencias".