El desmontaje de la reforma laboral del Partido Popular dejó de ser una promesa.
Unai Sordo, Secretario General de la Confederación Sindical de Comisiones Obreras (CCOO) conversa con Sputnik sobre esta medida. Si bien celebra esta noticia, asegura que los trabajadores seguirán luchando hasta que se deroguen otros aspectos de esta ley que consideran lesivos.
—El gobierno derogó el artículo 52d de la Ley del Estatuto de los Trabajadores que permitía a las empresas despedir a trabajadores por reiteradas bajas médicas justificadas ¿cómo recibieron esta noticia?
La hemos celebrado porque es una buena noticia.
Luchamos por un futuro donde el trabajo no nos explote y nos permita vivir dignamente
— COMISIONES OBRERAS (@CCOO) February 20, 2020
📺📹 En CCOO, queremos trabajar y poder llegar a final de mes, trabajar y disfrutar de nuestro tiempo, trabajar para poder hacer planes de futuro. ¿Y si nos unimos?#JóvenesEnPie🔥 pic.twitter.com/CePtmtOSsh
Veníamos pidiendo al gobierno que derogara ese artículo que estaba permitiendo que en España, cada vez más empresas, despidieran a trabajadores por la simple razón de que tenían una acumulación de bajas que había acreditado un médico. Esto era una medida totalmente injusta, totalmente cruel y que lo mejor que podía pasar era que se derogara el artículo. Hemos conseguido el objetivo y nos alegramos de ello.
—Por un lado ustedes celebran y por el otro lado la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE) no parece estar tan contenta. Ha dicho que no se estaba dando un uso masivo a los despidos por bajas médicas justificadas, sino que era una "una cuestión residual". Además, insisten en que se tuvo que haber dialogado con ellos esta decisión para abordar lo que ellos llaman "absentismo fraudulento" ¿qué opinan ustedes?
La CEOE suele confundir las cosas.
—¿Qué cifras manejan ustedes sobre la cantidad de despidos por bajas médicas?
Este artículo de la Reforma Laboral viene desde el año 2012, pero había pasado bastante inadvertido, aunque nosotros en su día lo denunciamos. ¿Qué ocurrió? Que hubo una sentencia del Tribunal Constitucional que avaló este tipo de despidos, se hizo público, y creó una alarma porque numerosas empresas se dieron cuenta de que esta era una causa de despido objetivo y con una indemnización muy baja. A nosotros nos llegaron en los últimos 3 meses decenas, centenares de casos de despidos por esta causa. Por eso se generó una alarma social en España con este tema, que no existía hasta el mes de noviembre cuando salió la sentencia del Tribunal Constitucional. Por esa razón hicimos una campaña de movilización y que concluyó con la derogación que hizo el gobierno.
—Sobre la Reforma Laboral de Rajoy hay un debate dentro de los sectores progresistas y de izquierda. Hay quienes dicen que se debe derogar totalmente, otros que dicen que se deben derogan los aspectos más lesivos ¿qué piden ustedes?
Nosotros creemos que los aspectos más lesivos de la Reforma Laboral son prácticamente todos. Entonces queremos que se corrija el conjunto de la Reforma Laboral. Es decir, que se recupere el valor de la negociación colectiva y del convenio colectivo, que se impida que los empresarios apliquen de forma unilateral el convenio colectivo para bajar sueldos, que se evite que los despidos sean libres, mejorar la estabilidad de la contratación y evitar que la modificación de las condiciones de trabajo, que se da en miles de empresas en nuestro país, se pueda hacer sin contar con los trabajadores. Si se tocasen todos estos aspectos, en mi opinión, se está haciendo una enmienda a la totalidad de la Reforma Laboral. Luego, que a esto le llamen derogación, corrección, reversión, pues a nosotros el lenguaje nos importa menos en ese terreno.
—Hace apenas semanas, el Fondo Monetario Internacional dijo que la Reforma Laboral de 2012 contribuyó a acelerar la creación de empleo y reducir la desigualdad social ¿qué trajo la Reforma Laboral del Partido Popular?
La Reforma Laboral del Partido Popular lo que trajo fue una bajada generalizada de los salarios y más precariedad laboral. No es verdad que contribuyera a crear empleo. En otras salidas de las crisis en España se han generado empleos, incluso a un ritmo superior que ahora.
—¿Y por qué cree que el FMI quisiera poner dificultades a la Reforma Laboral de 2012?
Porque el Fondo Monetario Internacional ha sido uno de los que ha recetado estas medicinas.
—Apenas se vislumbró un acuerdo de gobierno entre el PSOE y Unidas Podemos, planteando, entre otras cosas, la derogación de la Reforma Laboral de 2012, algunos empresarios y analistas dijeron que este pacto podría espantar la inversión y afectar la creación de empleo ¿qué tipo de empleo se ofrecen en España?
En España hemos reproducido algunas de los viejos defectos de nuestro modelo laboral y es que se crean muchos empleos temporales, un número importante de trabajadores ronda por contratos temporales de forma permanente y somos el país con la tasa de temporalidad más alta de toda Europa, 27% de los trabajadores que tienen un contrato de trabajo, lo tienen de carácter temporal. Eso hay que corregirlo.
—Hace pocas semanas, la Audiencia Nacional emitió una sentencia avalando que una empresa descontara del sueldo de sus trabajadores el tiempo que destinan para desayunar, tomar café y fumar ¿qué piensan ustedes?

—La vicepresidenta de economía, Nadia Calviño, prometió que la contrarreforma laboral se haría con el necesario equilibrio entre los distintos puntos de vista de empresarios y trabajadores ¿cómo lograr un equilibrio para que se respeten los derecho de los trabajadores y también los derechos e intereses de los empresarios?
Si la reforma laboral que se haga ahora mismo quiere equilibrar las relaciones entre trabajadores y empresarios, entonces requiere derogarla, porque la anterior reforma fue totalmente desequilibrada. Lo que dice la ministra de que hay que equilibrar nos parece muy bien, pero lo que no puede ser es que se otorgue derecho de veto a la CEOE, a la organización empresarial. La Reforma Laboral de 2012 ha sido muy desequilibrada, muy perjudicial para los trabajadores, ha dado poder unilateral al empresariado de este país, y si de verdad queremos que hayan relaciones laborales más democráticas, participativas y eficaces, hay que corregir esa reforma laboral.
—Se inició el desmontaje de la Reforma Laboral ¿creen que el gobierno de coalición podrá desmontarla por completo, tal como lo piden los sindicatos y organizaciones sociales?
Hay una parte de la reforma que vamos a poder modificar. Hay otra parte que somos conscientes que nos vamos a tener que movilizar para derogarla porque sabemos que nadie nos va a regalar nada. El gobierno ha empezado con un buen pie, pero sabemos que habrá que pelear este partido.