La estatal Compañía Estadual de Agua y Alcantarillado (Cedae) informó a través de Twitter que paralizó la producción de agua en la estación de tratamiento de Guandu, "para garantizar la seguridad hídrica del sistema", después de que se identificara la presencia de "surfactantes [un tipo de detergente]" en el agua que llega a la estación de tratamiento.
A CEDAE paralisou hoje a produção de água da estação de tratamento de Guandu para garantir a segurança hídrica do sistema. Foi identificada a presença de surfactantes (um tipo de detergente) na água que chega à ETA.
— CEDAE (@CedaeRJ) February 3, 2020
Según la prensa local, al menos 20 barrios de la capital ya notaron restricciones en el abastecimiento de agua en los hogares, igual que otras tres ciudades de la región metropolitana: Nova Iguaçú, Belford Roxo y Mesquita.
La empresa aseguró en Twitter que el abastecimiento será retomado "gradualmente" y pidió a los clientes que usen agua de forma equilibrada y que dejen para más tarde tareas que exijan gran consumo de agua.
La interrupción en el suministro se suma a los problemas que la ciudad de Río viene sufriendo desde principios de año con el agua potable, que tiene un sabor y olor extraño y en algunos casos aparece con coloración marrón.
La explicación oficial de la Cedae es que el cambio se debe a la aparición de unas algas que generan geosmina (la sustancia que da ese olor y sabor al agua), pero que es inofensivo para la salud humana, aunque en su mayoría los especialistas recomendaron evitar el contacto.
Semanas después de que el agua empezara a llegar a las casas en mal estado el problema persiste: la Cedae usó carbón activado para mejorar las condiciones del agua, pero de momento apenas ha habido cambios y la gran mayoría de cariocas tiene que optar por comprar agua mineral embotellada.
Hasta ahora, la Cedae usaba diversos productos químicos para convertir esa agua putrefacta en agua apta para el consumo humano, pero en las últimas semanas ni siquiera esos recursos fueron suficientes.