Una de las misiones era el aterrizaje sobre un área de dos metros cuadrados en condiciones climáticas adversas. El nivel de nubosidad estuvo por debajo de los 600 metros de altura. A causa de este inconveniente se pospusieron los vuelos.
El campeonato, que se celebró el 15 de noviembre, contó con la participación de los soldados de Fuerzas Especiales de Siberia, y las regiones de Ural y Povolzhie. Todos ellos lograron buenos resultados, pero los mejores fueron los paracaidistas de las ciudades rusas de Toliatti y Novosibirsk.