"No creo que algo cambie en un futuro próximo, porque Boris Johnson pertenece a aquel equipo que ha estado dañando estas relaciones durante mucho tiempo; a pesar de que había visitado Moscú cuando era ministro de Exteriores, esta política se mantenía sin cambios y quizá (...) sea duradera hasta que en el Reino Unido se produzcan grandes cambios", dijo Kelin.
Subrayó que el nuevo primer ministro británico no fue apoyado por un gran número de diputados, incluidos los del Partido Conservador, y por eso no hay certeza de que el Gobierno británico logre un apoyo constante tanto de la población, como del Parlamento.
"Puedo decir con firmeza que por el momento no hay contactos algunos de alto nivel, los rompió la parte británica bajo el pretexto de Salisbury; no hay contactos políticos previstos a corto plazo", puntualizó.
Johnson fue nombrado líder del Partido Conservador tras batir el 23 de julio a su rival, el actual ministro de Exteriores, Jeremy Hunt, por 92.153 contra 46.656 votos.
Al convertirse en el líder del partido gobernante, pasa a ocupar la jefatura del Gobierno del Reino Unido en sustitución de Theresa May, que anunció su dimisión a finales de mayo.
Johnson centró su campaña en la promesa de sacar al Reino Unido de la Unión Europea y ejecutar el Brexit.
El político reiteró en varias ocasiones su determinación de respetar la nueva fecha del Brexit —el 31 de octubre— con o sin un acuerdo con Bruselas.


