El cambio del protocolo del evento oficial tuvo lugar por segunda vez.
La semana pasada Merkel y la primer ministra de Dinamarca, Mette Frederiksen, también permanecieron sentadas al escuchar los himnos.
La primera vez que eso sucedió fue cuando estuvo reunida el 18 de junio con el presidente de Ucrania, Vladímir Zelenski, entonces la líder alemana lo atribuyó a una supuesta deshidratación y aseguró que se recuperó tras beber agua.
El 10 de julio pasado, en una reunión con el primer ministro finlandés, Antti Rinne, Merkel sufrió temblores en público por tercera vez, el ataque duró cerca de un minuto y fue menos fuerte que en los dos episodios anteriores.
Después del tercer ataque Merkel declaró que como persona con sentido de responsabilidad cuida su salud.
Preguntada por los periodistas cómo se siente en vísperas de su 65 aniversario, que se celebrará el 17 de julio, Merkel respondió que es obvio "que las personas envejecen".


