El medio británico Daily Star la entrevistó para conocer más de su vida privada y las razones por las que decidió cambiar radicalmente su aspecto.
Moore se ha sometido a una serie de procedimientos en los últimos años, incluyendo el aumento de senos y rellenos labiales, y actualmente está ahorrando para una segunda operación de senos.
Hablando de su deseo de transformarse en una muñeca sexual, reveló: "Me gustan Jessica Rabbit y Pamela Anderson. Este aspecto demasiado sexualizado me parece atractivo, seductor y poderoso. Me encanta Angelina Jolie en Beowulf, esa mirada demasiado sexualizada y seductora".
También explicó que no estaba contenta con sus senos de copa A, así que tuvo una operación que la dejó con una copa DD grande y después de ganar y perder más de siete kilos de peso con el paso de los años, sus senos han crecido hasta la talla de copa GG.
La mujer afirmó que ahora comparte algunas características con una muñeca sexual, incluyendo sus "labios grandes, tetas grandes y aspecto sexy".
"Los hombres parecen estar fascinados con mis tetas y labios", aseguró.
Sin embargo, la vida amorosa de Cindy es inexistente en este momento, según su propia confesión. La gente la percibe como excesivamente sexualizada, pero en realidad es muy diferente en su mundo interior, asegura.
"Tengo una mentalidad empresarial, independiente y familiar, pero me gusta parecer una muñeca sexual". Y añadió: "Soy un enigma".
Cindy también recalcó que es capaz de decir cuando alguien está genuinamente interesado en ella, pero por culpa de su aspecto a los hombres les cuesta ver más allá de eso.
"Hace falta un hombre fuerte que piense más allá de su pene, espero encontrarlo algún día", concluyó.