El doctor en Historia Isidro Sepúlveda Muñoz, de la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED), considera que, al margen de "la depuración de responsabilidades jurídicas" que puedan derivarse de las actuaciones de los políticos independentistas catalanes, habrá también, inevitablemente, "consecuencias políticas".
"Creo que va a haber penas bastante fuertes. Otra cosa es que, una vez que acabe el proceso, y una vez que desaparezca la tensión en las calles, sobre todo la que pondrán en Cataluña los CDR [Comités de Defensa de la República], se irá necesariamente hacia la continuidad del diálogo político. Y a medio plazo hacia una petición de conmutación de la pena", explicó.
Jorge Verstrynge, exdiputado y profesor de la Universidad Complutense de Madrid, considera que el resultado de este proceso puede desatar "una tormenta en Cataluña".
También: ¿Cuánto durará el juicio contra los independentistas catalanes?
El pasado 10 de febrero, los representantes de tres partidos españoles —Ciudadanos, PP y Vox— que cubren todo el espacio político desde el centro hasta la extrema derecha mostraron su descontento con la política "de cesiones al separatismo" del Gobierno de Pedro Sánchez.
Muñoz opina que otra de las consecuencias derivadas del juicio será "el incremento de la tensión social en la antesala de los próximos procesos electorales".
"Ha habido una tormenta perfecta en la política española, donde se ha juntado todo", enfatizó Muñoz.
Verstrynge, por su parte, admitió que el tema catalán podría formar parte de una teatralización ideada para crear un clima propicio de cara a las futuras elecciones.
"La tentación de las fuerzas políticas no catalanas es instrumentalizar la cuestión de la hipotética secesión para conseguir votos en el resto de España", declaró.
Verstrynge recordó que el problema del independentismo catalán viene de antiguo y que sigue calentando la agenda política española "desde la época de la Guerra de Sucesión", cuando el rey Carlos II murió el 1 de noviembre de 1700 sin dejar descendencia.