"Hoy el uso de monedas nacionales en las transacciones entre los dos países ya es del 15% y esta cifra seguirá aumentando, porque esto es cómodo tanto para China como para nosotros", dijo el diplomático en una rueda de prensa en Pekín.
"Estas transacciones por ahora no se extienden al área de la energía y se aplican principalmente a otros ámbitos de cooperación, como productos terminados, producción agropecuaria, máquinas y equipos", explicó.
Según el embajador ruso, en los primeros 11 meses de 2018 el intercambio comercial bilateral superó los 97.000 millones de dólares, casi un 28% más que en el mismo período del año pasado.
"No cabe duda alguna que al cierre del año [el comercio bilateral] superará los 100.000 millones" de dólares, afirmó al agregar que la cifra incluso podría ubicarse alrededor de los 110.000 millones.
El diplomático destacó, además, el carácter equilibrado del comercio con China.
Relató asimismo que los dos países vienen desarrollando activamente el comercio electrónico transnacional.
"En 2017, su volumen alcanzó los 3.500 millones de dólares (…) este año seguramente superará los 4.000 millones", señaló.