"Estoy absolutamente convencido de que son vuelos provocadores… Los aviones de Estados Unidos no tienen la tarea de espiar, sus objetivos son puramente provocadores", dijo a Sputnik.
"Pero los dirigentes de Rusia tienen los nervios fuertes y no se dejan provocar", destacó Ioffe al señalar al mismo tiempo que "la paciencia de Rusia no es infinita".
El portal especializado PlaneRadar informó antes que un avión Boeing P-8A Poseidon de la Marina de Guerra estadounidense realizó un vuelo de reconocimiento cerca de las fronteras de Crimea.
Últimamente se incrementó la actividad de los aviones espía cerca de las fronteras de Rusia, particularmente en las regiones de Crimea y de Krasnodar (sur).
El Ministerio de Defensa ruso ha exhortado reiteradamente a Washington a renunciar a esas prácticas, pero de ahí no ha pasado.



