El experto Alex Hollings se encargó de comparar la potencia atómica de diferentes armas nucleares, incluidas las bombas Little Boy y Fat Man, soltadas sobre las ciudades japonesas de Hiroshima y Nagasaki.
Desde entonces han pasado más de 70 años y la industria armamentística ha avanzado considerablemente.
Por lo tanto, al tratar del armamento moderno, el medio enumera armas mucho más potentes. Así, el misil estadunidense Trident tiene una potencia de 100 kilotones. Mientras tanto, la bomba norcoreana más potente es de 250 kilotones y el Minuteman estadounidense, de 475.
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China, por su parte, posee un misil Dongfeng con una potencia de 1.000 kilotones. No obstante, la bomba termonuclear estadounidense más potente, B-53, supera al arma china con sus 9.000 kilotones.
A continuación, el columnista menciona el novedoso armamento ruso que sobrepasa los éxitos armamentísticos de otros países.
Fue en marzo de 2018 cuando el mandatario ruso, Vladímir Putin, presentó las nuevas armas durante su mensaje a la Asamblea Federal. Entonces el presidente anunció el desarrollo del arma invulnerable a los sistemas antimisiles y mostró las imágenes de pruebas del nuevo equipo militar, incluido el Sarmat.
El presidente también contó sobre los submarinos rusos no tripulados, capaces de destruir objetivos de diferentes tipos. Putin no precisó de qué proyecto se trataba, pero los medios consideraron que se podría referir al sistema Status-6.
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A este respecto, el portavoz de la Presidencia rusa, Dmitri Peskov, reafirmó que era erróneo ver el mensaje de Putin a la Asamblea Federal como una apuesta militarista, dado que la idea principal residía en la necesidad de un salto tecnológico.
"Reitero lo que ya dijo el presidente. Rusia no va a atacar a nadie, estas armas no amenazan a los que no tienen planes de atacar a nuestro país", explicó.