"En la práctica el sistema de Dublín ya no funciona", dijo Chizhov a Sputnik.
La Convención de Dublín (conocida igualmente como el sistema de Dublín) es una ley de la Unión Europea encaminada a racionalizar los procesos de postulación de solicitantes de asilo según la Convención de Ginebra.
La edición del Reglamento de Dublín aprobada en 2013 estipula que, en caso de que un migrante cruce la frontera de manera ilegal, el país de entrada es el responsable de tramitar su solicitud de asilo, o el Estado en el que haya vivido durante cinco meses antes de presentar la solicitud o el último país donde se encuentre.
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El refugiado se repatria a su país de origen en caso de no tener permiso de residencia en el país donde se encuentra o de ver su solicitud de asilo rechazada.
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Los países que reciben el mayor número de migrantes, en particular Grecia e Italia, están en contra de ese sistema, ya que las normas bloquean a los refugiados en su territorio.


