Los analistas kazajos consideran que el aumento del precio de la gasolina rusa es la principal causa por la que las autoridades locales barajan estas restricciones. Sin embargo, Bozumbáyev aseveró que no es el único motivo que obligó a las autoridades locales a pensar en esta medida. Otra causa está relacionada con el hecho de que hay gasolina de sobra en el propio Kazajistán.
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"La industria de derivados del petróleo de Kazajistán ha estado históricamente vinculada con la de Rusia. La combinación de factores como el desarrollo de los ferrocarriles y los bajos precios de la gasolina y el combustible diésel en el país vecino contribuyeron a que (…) fuera más barato importarlos que producir en sus propias instalaciones", explicó Dmitri Zhárski, director de un grupo de expertos.
De acuerdo con el interlocutor del medio, esta fue la razón por la que anteriormente Kazajistán prohibía exportar los derivados del petróleo: el propio país los necesitaba. Sin embargo, últimamente la situación ha cambiado. Este cambio se ha producido después de que las autoridades kazajas modernizaran dos plantas de refinación de petróleo.
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"Esta situación no beneficia a los productores nacionales, que necesitan justificar las inversiones que han sido hechas en los proyectos relacionados con la modernización de plantas de refinación", aseveró el experto del Fondo de Seguridad de Energia Nacional, Ígor Yushkov.
Al mismo tiempo, Rusia, como socio de Kazajistán en la Unión Económica Euroasiática, tenía la oportunidad de exportar al país vecino los derivados de petróleo sin pagar derechos aduaneros. En total sus exportaciones satisfacían el 30% de las necesidades kazajas.



