Las regiones que más van a sufrir el fenómeno son California y el suroeste del país, revelan los científicos.
"En la década del 2020, las contribuciones humanas al cambio climático llegarán a ser tan importantes como la variabilidad natural que normalmente causa las olas de calor", dijo Hosmay López, meteorólogo de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica. López destacó que, sin la influencia humana, la mitad de las olas de calor extremo que probablemente van a suceder durante este siglo no se producirían.
Para gran parte de California, Nevada y las partes áridas de Oregón, Utah, Idaho y Arizona, las olas de calor fatal serán un caso habitual en unos pocos años, según el estudio. Lo mismo podría ser cierto para la región de los Grandes Lagos en la década de 2030, mientras que las Grandes Llanuras tienen 30-50 años antes de que sean golpeadas con el calor causado por los humanos.
Los altos niveles de población y en el oeste podrían agravar el problema aún más. El cambio climático de origen humano es el resultado del aumento de dióxido de carbono y otras emisiones a la atmósfera generadas por el ser humano.


