Sulayman Khalid, de 22 años, que había sido detenido a finales de 2014 en una operación antiterrorista de la policía, confesó que se asoció con otras cinco personas, entre ellas un menor de edad, para perpetrar los ataques.
3 de agosto 2017, 11:30 GMT
Khalid considerado el cerebro de la banda adquirió armas de tiro y municiones.
El grupo pensaba atacar la sede de la Policía federal de Australia en Sídney y la prisión de Lithgow.
Los otros cuatro acusados recibieron penas de entre nueve y dieciocho años.
El sexto integrante de la banda fue condenado anteriormente a seis años y cuatro meses de reclusión.

