Los investigadores afirman que el método es absolutamente seguro para la salud.
"En términos de seguridad, los productos de radiólisis no son muy diferentes de los que salen de un tratamiento con altas temperaturas por el que pasan las conservas. Si no tenemos miedo de calentar la comida, ¿por qué debemos tener miedo del método de la radiación? Asimismo, la energía de los electrones en nuestro acelerador es inferior a los 10 MeV (megaelectronvoltios), lo que no permitirá que aparezca un isótopo radiactivo", destacó a Sputnik Alexandr Briazguin, jefe del Centro de Radiación de la Academia de Ciencias de Rusia.
Los físicos notaron que un cierto tipo de irradiación es también efectiva contra estas bacterias. Sin embargo, aumentar la intensidad del haz infinitamente es imposible, ya que también se destruyen las células de la carne misma, y este proceso puede llevar a sabores desagradables u otras consecuencias negativas.
Esta tecnología, como sugieren los científicos, encontrará su aplicación no solo en la industria civil, sino también en la preparación de raciones para los militares y astronautas.