"Antes de debatir detalladamente el (tema del) contingente de la ONU —que debe estar entre las partes del conflicto y cumplir las funciones de proteger a la OSCE— es preciso retirar las fuerzas y los equipos, y eso es algo muy lejano todavía", señaló a la prensa.
Además, el representante denunció que este miércoles estuvo a punto de frustrarse el trabajo del subgrupo de seguridad debido a la postura de Kiev, inconforme con la participación de un representante de la autoproclamada República Popular de Donetsk en el Centro conjunto de control y coordinación de cese al fuego.
"Ucrania trató de frustrar (la reunión) debido a que por la parte ucraniana estaba presente un representante del Centro conjunto de control y coordinación de cese al fuego, por lo cual era conveniente (invitar a) un representante del Centro conjunto de control y coordinación de cese al fuego de la república", señaló.
El Gobierno ucraniano lleva a cabo desde abril de 2014 una operación militar en Donbás que hasta la fecha ha dejado más de 10.200 muertos, según estimaciones de la ONU.
El Ejército gubernamental combate a las milicias en el este del país donde se proclamaron las repúblicas populares de Donetsk y Lugansk en respuesta al violento cambio de Gobierno ocurrido en Kiev en febrero de 2014.
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El pasado 23 de abril un observador de la OSCE murió y otros dos resultaron heridos al estallar un explosivo al paso de sus vehículos en Lugansk.
Las autoridades gubernamentales se apresuraron a atribuir la explosión a las milicias.
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Las propias milicias revelaron que habían interceptado mensajes SMS que apuntaban a la implicación del Gobierno de Kiev en el ataque a la OSCE.



