Los perros son los mejores amigos del hombre. No solo como mascotas, sino también apoyándolos en diversas tareas. Hoy, estos animales son un auxilio esencial en ámbitos como la caza, la búsqueda de desaparecidos o en la lucha contra el narcotráfico. También guían a los ciegos y son un apoyo emocional para quienes sufren trastornos del espectro autista.
Lea más: Conoce la amenaza sanitaria que matará más personas que el cáncer

"Se lo adiestró durante tres o cuatro meses para que olfateara el aliento de los pacientes con cáncer hasta identificarlo. Luego le presentamos pruebas con muestras de aliento de pacientes sin cáncer y con cáncer. En más de 700 pruebas identificó dónde estaba la muestra con cáncer con un acierto del 98%", dijo a Sputnik el doctor Laureano Molins, coautor del estudio.
La habilidad del perro es un nuevo elemento que se tiene para enfrentarse al cáncer de pulmón, "el más agresivo que existe en cuanto a mortalidad". Actualmente, apenas tres de cada 10 personas que se diagnostican con la enfermedad pueden ser operadas. En la mayoría de los casos no es posible una intervención porque la enfermedad se detecta en un estadío avanzado, cuando ya ha provocado metástasis a distancia o se ha diseminado en el órgano.

Para detectar los tumores, se utilizan técnicas como la tomografía axial computarizada o escaneos. Estos equipos encuentran muchos nódulos pulmonares que no necesariamente son malignos. Algunos son cicatrices, producto de neumonías, o incluso surgen del contacto con el ambiente urbano.
Le puede interesar: Billie, el perro policía capaz de rastrear los restos de semen de los violadores
"Necesitamos tests que nos lleven operar a los pacientes que tienen un nódulo que sea altamente sospechoso de cáncer. Para eso tenemos el PET (la tomografía por emisión de positrones) o la punción tenemos varias pruebas. Ahora tenemos el olfato canino", explicó el médico.
¿Cómo lleva adelante esta tarea Blat? Su nariz fue entrenada para detectar compuestos orgánicos volátiles presentes en el aliento de los pacientes. Cada vez que exhalamos, hay más de 3.000 de estos compuestos. Aún no se sabe cuál es en particular el que está relacionado con el cáncer de pulmón, pero sí que el perro es capaz de detectarlo.

"El cáncer tiene un olor. Todo tiene un olor. Si piensas que un nódulo pulmonar es un bultito, un cúmulo de células que ha crecido, tiene un olor peculiar, al igual que lo tiene una subida o bajada de diabetes", indicó a Sputnik Ingrid Ramón, adiestradora y especialista en perros de asistencia y detección.
Para que Blat pudiese ser un detector casi infalible, se realizó "un adiestramiento impositivo", que se trata de "reforzar ese olor como un premio". De este modo, "adquiere una relevancia que antes no tenía". Por eso cuando lo encuentra, se sienta adelante y lo señala.
Mire además: Científicos crean una 'nariz artificial' para detectar el cáncer de pulmón
Blat, abandonado con 11 meses, hoy vive en el centro de adiestramiento y recibe muestras de voluntarios y pacientes. Según Molins, los resultados "son del mismo nivel que cuando se realiza una biopsia con una punción" y pueden tener una eficacia parecida a la mamografía para buscar tumores en el seno o el test de sangre oculta en heces, para el colon.

En general, esa técnica que consiste en pinchar el nódulo y analizar las células, es la mejor. Pero los tumores a veces están situados en "zonas menos visibles" o son "demasiado pequeños".
Ahí es donde pensamos que el olfato canino puede ayudarnos a identificarlos", concluyó.