El alto funcionario dijo en julio pasado que la Comisión Europea planea conseguir en octubre o noviembre próximos un avance en el debate sobre las condiciones de la salida de Gran Bretaña de la UE, relativas al Artículo 50 del Tratado de Lisboa: los derechos humanos, la frontera de Irlanda y los compromisos financieros, temas de la llamada primera etapa de las negociaciones.
"Estamos bastante lejos para constatar un avance notable y para que yo pueda recomendar iniciar las negociaciones sobre las futuras relaciones entre la UE y el Reino Unido", dijo tras concluir este jueves la tercera ronda del diálogo sobre el Brexit en Bruselas.
También admitió la posibilidad de que Gran Bretaña se separe de la Unión Europea sin que se coordinen plenamente las condiciones del "divorcio".
Según el artículo 50 del Tratado de Lisboa, el Estado que decida abandonar la UE debe hacerlo en el plazo de dos años tras la entrega de la notificación oficial, en este caso, para finales de marzo de 2019.
Pero también después de esta fecha seguirán vigentes los compromisos asumidos antes por Londres como miembro de la UE ante terceros países, tales como unos créditos concedidos a largo plazo a Ucrania o el apoyo a África vía el Fondo Europeo de Desarrollo.

