"Para que la actividad turística sea sostenible los próximos 10 o 20 años, se deben poner límites", aseguró Biel Barceló, vicepresidente y consejero de Turismo del Gobierno de las Islas Baleares.
Según la información ofrecida por el Ejecutivo de Baleares, el límite de plazas es de 623.624 para toda la región.
Esas plazas se reparten de la siguiente manera entre las distintas islas del archipiélago balear: 435.707 para Mallorca, 109.800 para Ibiza, 60.117 para Menorca y 18.000 para Formentera.
El Gobierno de Baleares enviará en los próximos días un requerimiento a las plataformas de comercialización para informar de las nuevas obligaciones legales.
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Según la nueva normativa, cualquier estancia turística en un piso por menos de 30 días sin un contrato de arrendamiento y sin el pago de fianzas será una actuación ilegal susceptible de multas.
Si en un plazo de 15 días esas plataformas no se adaptan a la legislación vigente, se iniciarán los expedientes sancionadores.
En opinión de Barceló, estas medidas buscan "redistribuir al máximo los beneficios y las riquezas que genera el turismo" haciendo que los particulares interesados en alquilar viviendas vacacionales deban cumplir "una serie de requisitos y obligaciones".
El objetivo último de nueva regulación, prosiguió el dirigente balear, es avanzar hacia un modelo turístico "responsable, sostenible y equilibrado" donde "se ataque a la especulación".
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Este paquete de medidas del Gobierno balear —en el que se integran el PSOE, Podemos y la coalición local MÉS— llega en un momento en el que el debate por el modelo turístico centra la actualidad nacional tras las protestas registradas en las últimas semanas en Barcelona y Mallorca.
El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, destacó que el turismo genera el 11% del PIB nacional, por lo que llamó a "mimarlo y tratarlo bien".
Sin embargo, diversas plataformas critican que el actual modelo de turismo perjudica a los habitantes locales hasta el punto de expulsarlos de sus ciudades por el aumento de los precios de la vivienda.
La aprobación de este paquete de medidas en Baleares es especialmente significativa ya que se trata de la cuarta región española donde más dinero se dejaron los turistas extranjeros en lo que va de año, con unos ingresos de 5.200 millones de euros de capital extranjero entre enero y junio.




