"El contrato para el suministro a la Fuerza Aérea de China se cumple, el año pasado enviamos los primeros aparatos y en los próximos dos años cumpliremos de lleno el compromiso asumido, los aviones recibidos ya se explotan, la parte china evalúa muy positivamente sus características", dijo al periódico Aviastroyenie en el salón de aviación MAKS-2017 que se inaugura el 18 de julio en Zhukovski (afueras de Moscú).
Por el conjunto de sus características, el Su-35 se aproxima a los cazas de quinta generación: excepto la tecnología de invisibilidad (stealth) y el radar con antena en fase activa, este caza ruso reúne la mayoría de los requisitos de los aviones de quinta generación.
Según el presidente de la Corporación Aeronáutica Unificada (OAK), Yuri Slusar, Rusia suministrará a China 10 aparatos Su-35 en 2017, los primeros cuatro fueron recibidos por Pekín el año pasado.


