El informe fue presentado por el Comité Científico Asesor en Radiofrecuencias y Salud (CCARS) y fue redactado por el epidemiólogo Francisco Vargas.
La nueva investigación también se ha enfocado en fenómenos tecnológicos que antes no habían sido examinados, como el 4G o los escáneres de los aeropuertos. La respuesta sigue siendo la misma: no presentan amenaza para nuestra salud.
Vargas ha descartado de manera categórica cualquier relación entre móviles y cáncer: "Los estudios bien diseñados y las tendencias de tumores a lo largo del tiempo arrojan unas conclusiones claras. No hay motivo de preocupación".
Anteriormente, la Organización Mundial de la Salud (OMS) había incluido las ondas electromagnéticas en el grupo 2B de la clasificación de elementos que provocan cáncer, como "posiblemente cancerígenas".