Agramunt, que asumió la presidencia de la PACE en 2016, ejerce su último año en este cargo.
"Aunque mi presidencia en la PACE inició con la ausencia de Rusia, espero que cuando venza mi plazo Rusia sea allí", dijo Agramunt.
En su discurso, Argamunt mencionó la lucha antiterrorista, el comercio ilegal de personas y las consecuencias humanitarias de los conflictos como ámbitos para la colaboración entre Rusia y la PACE.
En abril de 2014, la PACE privó a la delegación rusa del derecho a voto tras calificar de "anexión ilegal" la incorporación de Crimea a Rusia y en enero de 2015 prolongó las sanciones por un año más.
En señal de protesta, Rusia suspendió su participación en la PACE y anunció que solo volvería si se levantaban las sanciones impuestas a su delegación.

