Este 'zímnik' —camino de invierno, en ruso— está abierto al tráfico durante los dos meses más fríos del año y sirve para unir durante este período la ciudad de Pevek —la más norteña de Rusia— con un poblado remoto situado en la isla de Ayón, inaccesible durante el resto del año.

Esta carretera es por lo tanto crucial para los 400 residentes de la isla ya que su única posibilidad de obtener alimentos, combustible y materiales de construcción es esta vía de acceso sobre el mar helado.
Cuando el hielo se derrite, la comunicación se mantiene por vía aérea, con helicópteros, o por vía marítima, una posibilidad de comunicación con la isla compleja y efímera dado que la temporada de navegación de este mar dura solo 3 meses —de agosto a octubre—.
"Debemos suministrar 2.000 toneladas de carbón, 300 toneladas de diésel y 90 toneladas de alimentos antes de que se cierre el camino a inicios de mayo", informó Serguéi Chubchenko, del Ministerio de Emergencias ruso en Chukotka.
Según el especialista, actualmente están operativas 27 de las 31 carreteras de hielo de la región.

El Ministerio de Emergencias ruso advierte de que quien quiera circular por estas carreteras debe prepararse concienzudamente. Para atravesar con éxito un 'zímnik', las autoridades rusas dan los siguientes consejos basados en la "a veces, amarga experiencia".
1. Demuéstrese que es inevitable realizar el viaje
2. Asegúrese de que su vehículo es apropiado técnicamente para el trayecto
3. Es sumamente importante que encuentre un compañero digno de confianza para acompañarle
4. Está prohibido tomar alcohol durante el camino
5. Una vez esté listo para empezar su viaje, revise la previsión meteorológica
En el sitio oficial del Ministerio de Emergencias ruso en la región de Chukotka puede consultarse la lista completa de todas las recomendaciones para circular por estas carreteras de hielo de la forma más segura posible.
