"Yo trato de no llevar mi móvil a las negociaciones donde se abordan problemas sensibles", dijo Lavrov tras sostener una ronda de conversaciones con su homólogo alemán, Sigmar Gabriel.
Así, el jefe de la Cancillería rusa hizo referencia a las filtraciones de WikiLeaks que revelan datos de las operaciones de hackeo que la Agencia Central de Inteligencia de EEUU ha venido practicando durante años.
9 de marzo 2017, 01:01 GMT
El diplomático ruso también volvió a rechazar las alegaciones que han surgido, como es el caso de las declaraciones del senador norteamericano John McCain, de que Rusia pudiera estar relacionada con las filtraciones y exhortó a que sus socios "no vivan de rumores sino de hechos".
El 7 de marzo, WikiLeaks publicó una serie de documentos en el que revelaron la escala del programa de la CIA destinado al hackeo de diferentes productos de compañías estadounidenses como Apple iPhone, Google, Android y Microsoft Windows, así como los televisores producidos por el conglomerado surcoreano Samsung.

