
15 de noviembre 2016, 16:23 GMT
Además, 379 oficinas se transformarán en puntos de atención al cliente, con menos personal, y se cerrarán 31 superintendencias del banco en varios municipios, según lo aprobado por el consejo de administración de la institución financiera.
El presidente del Banco de Brasil, Paulo Caffarelli, explicó que el plan forma parte de un proceso de adaptación a la atención digital, que aumentó mucho en los últimos años.
El porcentaje de clientes que realizan sus transacciones por internet o desde su móvil personal subió al 67,2% en septiembre de este año, según el propio banco.
Por ello, en 2017 se abrirán 255 nuevas unidades de atención digital; por el momento hay 245 que atienden a una media de 1,3 millones de clientes y la expectativa es llegar a finales del año que viene con cuatro millones de clientes en esas unidades.
El presidente del banco precisó que no se cerrarán oficinas en los municipios donde el Banco de Brasil es la única institución financiera presente y que no dejará de actuar en ninguna ciudad.
El Banco de Brasil es uno de los cinco bancos estatales del gobierno brasileño, que participa con el 68,7% de las acciones.