"Sabemos todo sobre el proceso, el método y los puntos de encuentro de todos los responsables, creemos que quienes lo hicieron en siete provincias ocultaron sus rostros y se disfrazaron de turistas", dijo el general en rueda de prensa.
Al mismo tiempo reconoció que la Policía no descarta de momento ninguno de los posibles motivos, entre los que mencionó el descontento con el reciente referéndum, el movimiento de insurgencia en el sur y hasta provocadores desconocidos que habrían contratado expertos en explosivos para desestabilizar la situación.
Hasta la fecha, ninguna organización ha reivindicado los ataques.
Las autoridades tailandesas han emitido hasta hoy una sola orden de arresto.
El conflicto costó la vida a más de 6.500 personas, en su mayoría civiles.
El pasado 7 de agosto, Tailandia celebró un referéndum en el que el borrador de la nueva Carta Magna recibió un 61,4% de los apoyos a escala nacional, aunque en algunas provincias se impuso el "no" al documento presentado por el Consejo Nacional para la Paz y el Orden (CNPO), el Gobierno militar de Prayut Chan-o-cha formado a raíz del golpe de mayo de 2014.
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El anteproyecto, que debe reemplazar la Constitución de 2007 suspendida a raíz del golpe, prevé un período de transición de cinco años, durante el cual los 250 miembros del Senado no serían elegidos sino nombrados por el CNPO y muchos asuntos relevantes, entre ellos la elección del primer ministro, se decidirían en votación común de ambas Cámaras parlamentarias.



